Una anécdota profesional frente al asesinato de los tres jóvenes en Sucre

Una anécdota profesional frente al asesinato de los tres jóvenes en Sucre

Aunque pueda parecer inaudito, los actos más dañinos y tristes causados a civiles por parte del Estado sea por acción u omisión, son los que generan trabajos onerosos a muchos profesionales del derecho que se dedican a la labor del litigio. No solamente se vuelve indispensable la lectura de leyes y de temas probatorios, sino que se debe luchar arduamente contra un sistema judicial moroso. Existe, en algunos casos una tardanza injustificada para emitir las providencias que espera la ciudadanía. El litigio se debe iniciar con mucho entusiasmo, sin embargo, es posible que en el camino hacia el éxito profesional tengamos algunos tropiezos. No obstante, la persistencia y la disciplina en el estudio dará su fruto.

El 25 de julio del 2022, todo parecía transcurrir en absoluta normalidad, pero al caer la tarde, en el municipio de Sampués asesinaron a un policía, lo cual originó un plan candado por parte de la fuerza pública. Posteriormente y aislado a Sampués, tres jóvenes fueron capturados por varios agentes, al punto que la ciudadanía registró ese hecho con varias fotografías. Lo inaudito es que después de ese suceso, los tres jóvenes oriundos de Chochó, aparecieron muertos con tiros de gracia.

A raíz de lo anterior, se originaron las diferentes teorías en la comunidad, algunos sostenían que los muchachos eran inocentes y que no tenían nada que ver con el asesinato del policía en Sampués, mientras que otros, opinaban que aquellos fueron abatidos en un cruce de disparos con la policía.

No obstante, lo antepuesto, existen evidencias fotográficas donde se prueba que los policías tenían bajo su custodia a los tres jóvenes con vida en una carretera, de suerte que lo único legal era ponerlos a disposición de la autoridad competente, pero infortunadamente sucedió algo oscuro y extraño que está siendo objeto de investigación por parte de la Fiscalía.

Mientras eso acontecía, quien tiene el honor de redactar estas líneas, fue contactado para ser apoderado judicial de una de las familias de las víctimas, uno de mis primeros casos judiciales de mayor impacto en el departamento. El cliente, me firmó el poder con miras a que el suscrito presentara la respectiva demanda de reparación directa en contra del Estado, pues de ser cierto que fueron falsos positivos como al parecer ocurrió, se trata simple y llanamente del típico caso de responsabilidad extracontractual del estado, línea jurídica en la que es necesario contratar un abogado experto en esa materia, pues lo contrario, sería exponer el derecho de reparación integral del daño.

Pocos días después de que el suscrito ostentara el poder y realizara algunas diligencias jurídicas preparatorias para su teoría del caso, el padre de una de las víctimas, de quien me reservo el nombre, me contactó a informarme que me revocaría el mandato por una decisión familiar, en tanto, supuestamente tenían un pariente de abogado. Tal aspecto, desde el punto de vista profesional, me dejo sin palabras, pues pretendí brindar todos mis conocimientos para dar una gran batalla judicial, pero la familia decidió otra cosa, quizás, el destino me esté librando como a muchos de mis colegas de una mala pasada, por eso, solo puedo concluir una cosa: no hay mal que por bien no venga. Los abogados que ostentamos conocimientos reales, no decaemos en la primera causa oscura.

Autor: Gustavo Martínez Benítez.

1 Comments

  • Colega solidario,. En el diario ejercicio de.nuestrq hermosa, noble y abnegada labor (pero hasta ingrata y muy peligrosa en los últimos tiempos ) vamos a encontrarnos con este tipo de situaciones, pero, también hay que decir como en la vida; hay cosas buenas y malas, Dios sabe cómo son en realidad,vistes lo ha dicho mi estimado colega. Dios lo ha librado de algo fuerte de verdad

    En este momento mientras quienes llevamos 10, 15, 20 y hasta más años en el ejercicio profesional del Derecho luchamos por mantenernos vigentes luego de una larga y exitosa carrera, van naciendo profesionales que han hecho del Derecho una feria por no decir una subasta,. Se regalan ante el cliente sin entender que nuestra Profesión es un sacerdocio, una Misión sagrada donde se desvela el bien y el mal. Esto para decir que tenemos el enemigo en la casa. Nuestros más novatos colegas haciendo fiestas por pescar clientes prometiendole resultados de defensas que no podrán cumplir ,. Triste pero cierta la situación. Dios lo bendiga y nos continúe bendiciendo.

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