
“Igualdad Espiritual”

El concepto de "Igualdad Espiritual" genera conflictos, especialmente entre cristianos y católicos. La Biblia, según Gálatas 3:28, proclama la igualdad ante Dios, pero ¿se cumple en la práctica?
Por Francisco Montes Vergara Así como escribo temas sobre economía y en ocasiones me gusta poner el dedo en la llaga, también me llama la atención hacerlo sobre otros asuntos. Todo porque no comparto la manipulación de los conceptos para beneficios de unos o en su defecto para crear confusión. Hoy me refiero a la” Igualdad Espiritual”. Qué asunto este de la” Igualdad Espiritual” tan complicado. No debería ser. Constantemente hay conflictos con respecto a ello. Sobre todo, entre cristianos y católicos. Dios está en todo. Lo digo porque sí lo he percibido en las investigaciones que he realizado en la ciencia económica, entonces, por supuesto que está en la dinámica del diario vivir. Por ejemplo, en el comportamiento de los mercados y la forma como los números recogen las conductas y de manera profunda la psicología de los humanos. Todos los cristianos son iguales dentro de la familia de Dios. La manera en que nos distinguimos los unos a los otros en la Tierra no significa nada a los ojos de nuestro Padre. Los judíos no son más importantes que los griegos (no judíos). Las personas libres no son más honorables que los esclavos. Lo que se indica en versículo bíblico Gálatas 3:28 indica: “Ya no hay judío, ni griego; no hay esclavo, ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” No voy a citar de cuál Biblia tomé el versículo. No tuve preferencia. Lo tomé al azar. Pero. revisando posteriormente encontré que, independientemente de la Biblia, todas dicen lo mismo en su esencia. No sé cuántos años se han gastado en la discusión entre católicos y cristianos. En todo caso no es buen ejemplo para el futuro de la humanidad. Es paradójico de que sí hablamos del amor que Jesús nos enseñó, ahora resulte que en torno a nuestro señor Jesucristo se produzcan divisiones. Jesús llegó al mundo por medio de una mujer de carne y huesos. Sí no hubiese sido así, sencillamente no hubiera podido nacer en este mundo. En el ambiente que estamos no se está dando la “Igualdad Espiritual”. Estamos alejándonos de la palabra de Dios. La Biblia es la palabra de la verdad. Jesús a través del amor que nos demostró al morir en la Cruz, al mismo tiempo enseñó la verdad. ¡Bendiciones para todos!.