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Opinión

¡Qué oportunidad!

Luis Paternina Amaya
Luis Paternina Amaya
Columnista
14 de septiembre de 2024

Periodistas confunden capitales de Córdoba, Sucre y Cesar. Los Juegos Nacionales 2027 son una oportunidad para visibilizar estos departamentos y superar el centralismo. El deporte, clave para la paz, debe ser prioridad.

Por Luis Paternina Amaya. Algunos cachacos periodistas y no periodistas, aún se confunden con las tres capitales de los departamentos de Córdoba, Sucre y Cesar. El lunes 26 de agosto, por ejemplo, a través de un noticiero de televisión nacional se dijo que Millonarios perdió con Águilas Doradas en el estadio de Valledupar, cuando, si perdió, pero en Sincelejo. Muy pronto se acabarán estos equívocos que parecen darnos a entender cuanto interés guardan los andinos por la provincia costeña, ya que al ignorar nuestra realidad geográfica, consciente o inconscientemente, ello dice mucho del centralismo que lo abarca todo, conduciéndonos a intuir que ante los reiterados lapsus, el fútbol profesional en cabeza de los grandes equipos como Santa Fe, Millonarios, Nacional o El Cali, no debían escenificarse en estos "playones”. Pues, se equivocan. Las poderosas cadenas radiales y programadoras de televisión, van a tener que acostumbrarse a repetir reiteradamente el nombre de Sincelejo, Montería y Valledupar hasta que aprendan donde quedan, y no se les olviden a cuál de estas ciudades se refieren cada vez que trasmitan los grandes acontecimientos deportivos que se protagonizarán en estas tierras de la esperanza, así el Centro nos mire de reojo. Gracias a las gestiones de líderes como los gobernadores de Córdoba y Sucre, sumando el inocultable interés que muestra el alcalde de Sincelejo por la actividad del músculo, se obtuvo la sede (no la subsede como ya se está diciendo en Córdoba para referirse a Sucre) de los XXIII juegos nacionales y VII paranacionales 2027, constituyendo este hecho una enorme oportunidad que estos departamentos deben aprovechar al máximo para visibilizarlos, de tal suerte que las grandes inversiones, también nos hagan beneficiarios del progreso. Gobernador y gobernadora, apoyados por los más representativos líderes de estos territorios, deben hacer una causa común por organizar los mejores juegos nacionales de la historia, recayendo en ellos y en los alcaldes la mayor responsabilidad de salir exitosos en este reto. Unidad, ya que tomando caminos distintos hacia el mismo objetivo, es desatender semejante coyuntura que daría a los gobernantes e inversionistas nacionales y extranjeros el peor mensaje para que el desinterés por resolver nuestros grandes problemas, siga siendo una realidad desesperanzadora, y los cachacos continúen confundiendo la ubicación de nuestras capitales , porque si ni siquiera les interesa saber dónde quedamos, menos se van a fijar en nuestra existencia para ayudarnos a vivir sin las privaciones del presente. Se esperan entonces, mejoramientos y construcciones de escenarios deportivos. Formación integral de nuestros deportistas, apertura de vías, organizar la movilidad en Sincelejo, adecuación de carreteables, pedagogía que garantice la cultura ciudadana, hacer visibles los valores más representativos de la Sabana y , en fin, conseguir que, después de los juegos, sintamos que quedamos enganchados con la historia por todo lo bueno y representativo que nos dejaron, convirtiendo a Sucre y Córdoba en un referente, obligado por su importancia como generadores de riquezas, sin que puedan ignorarnos porque ya saben en qué sitio del mapa estamos. Si existe algún instrumento que distrae a la población, mueve la economía y constituye un instrumento para que la paz sea una realidad, es el deporte que jamás se nombra en la hemorragia de discursos y diálogos estériles que se dicen y se hacen en nombre de la paz, como la palabra del idioma más vapuleada y manoseada, sin que se consiga mojarle la pólvora a los violentos que, por el contrario, se envalentonan más y más, vislumbrando muy lejos la posibilidad de paz. Son menos de tres años los que nos separan del gran acontecimiento. El tiempo vuela más rápido cuando las metas se avizoran en la distancia. Ya es momento de arrancar. Gobernadores, alcaldes y directores de institutos que direccionan el deporte, tienen la palabra.