
¡Colombia te espera!

La Vitrina Turística ANATO revela la riqueza de Colombia, con nuevos destinos como Bochalema. Sin embargo, la descentralización requiere una distribución equitativa de recursos, no incrementos parejos.
Por Susana Viera Asistir al mayor evento de turismo organizado por la Asociación Colombiana de Agencia y Turismo – ANATO – es toda una experiencia, sin importar el tipo de credencial, seas expositor, profesional extranjero o nacional, siempre emociona explorar los Stands de los afortunados territorios, cuyo presupuesto les permitió mostrar sus atractivos en esta Vitrina Turística. Considerando como oficial, la información registrada por la Federación Nacional de Departamentos y la de Municipios, y para no entrar en diferencias numéricas sobre la división política de Colombia, hablemos de 1103 municipios y 32 departamentos. Es decir, hay mucho territorio por conocer y disfrutar. Grande es la belleza de este país. Antes de ANATO, nunca escuché sobre el municipio de Bochalema, ubicado a 45 kilómetros de Cúcuta, la capital de Norte de Santander, cuya riqueza hídrica está compuesta por aguas termales, azufradas, calientes, cristalinas que prometen mejorar la salud de los turistas y nativos. Son evidentes las diferencias regionales en Colombia. Así mismo, se diversifica el turismo de nuestro país, con propuestas gastronómicas, religiosas, de aventura, cultural y de bienestar, tal como lo leí en los coloridos “flayer” con los que promocionaron hermosos territorios en los pabellones de Corferias en la ciudad de Bogotá. Esta información publicitaria, me conduce a otros escenarios, especialmente a los definidos por las categorías municipales. Y, por ende, a los presupuestos de estos desconocidos municipios. Eso de certificar las categorías de los municipios y departamentos para efectos de establecer los presupuestos en el Sistema General de Participaciones – SGP- es tarea de la Contaduría General de la Nación, pero el meollo del asunto frente a un proceso de descentralización efectivo, no es sólo que a través del acto legislativo 018 de 2024, se aumente el SGP del 21% al 39,5% de los Ingresos Corrientes de la Nación, y que el proyecto de Ley de Competencias esté en curso, pues más allá de incrementar las apropiaciones y trasladar competencias a los territorios, se requiere de un nuevo mecanismo para apropiar recursos de manera equitativa, no incrementos parejos. Es simple lógica, más para todos en igual proporción, no es equitativo para el desarrollo económico de regiones con menores capacidades como Bochalema, por ejemplo. Si los que necesitan más, reciben un porcentaje igual a todos ¿qué tendremos? Otro escenario, autonomía administrativa, indiscutiblemente. Pero, hasta dónde se verá el progreso en municipios como Cunday en Tolima, El Paujil en Caquetá, Fuente de Oro en Meta, Colón en Putumayo, Busbanzá en Boyacá o Gualmatán en Nariño, si no se tienen en cuenta sus diversidades y adversidades. Descentralización diferencial: ¡Colombia te espera! NOTA: Un saludo especial a Juan Pablo Restom, a quien tuve la oportunidad de contemplar en su cuadro vivo, expuesto en el Stand de Sucre en ANATO.