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Opinión

"Wilfrido Ortega Pintor"

Redacción M.C.
Redacción M.C.
Columnista
19 de diciembre de 2023

Wilfrido Ortega Rey, pintor cartagenero, es un ícono de la plástica colombiana. Su obra, arraigada en la cultura sabanera, refleja la identidad del Caribe, honrando la historia y valores de la región.

Wilfrido Ortega Rey, es pintor por esencia y nacimiento. Surgió en Sincelejo como casi la mayoría de los pintores de la Costa Caribe, aun cuando es natural de Cartagena. Pero para el caso, es lo mismo, puesto que la ciudad heroica ha sido el epicentro cultural de las Sabanas. No hace poco, precisamente antes de la pandemia fue homenajeado por los barranquilleros como uno de los grandes exponentes de la plástica en Colombia. No por menos, Orlando Fals Borda, su amigo, le hizo el debido reconocimiento en la Universidad Nacional de Bogotá, por su cuadro Maravilla Barilla, que ilustró unos de los tomos de Historia Doble de la Costa. Porque, quiérase o no, Wilfrido Ortega es el más representativo artista de la cultura sabanera, por su formación, sobre todo, pero también, por su vocación de sociólogo que lo hace interiorizar como a ningún otro, el sentimiento de pertenencia que se tiene por la tierra del Zenú, y que solo lo experimentan los que la piensan y la sienten. Cuando Jose Elías Curi, habló del costeñol como un dialecto que caracteriza al senti-pensante, Ortega de una vez plasmó la idea en uno de sus cuadros. Y es que él venía de antes en persecución de la autenticidad y de la idiosincrasia sabanera, desde cuando Alberto Gonzalez Gaviria, lo interesó en los temas de la historia regional y en especial por la mitología zenú. Algunos de sus cuadros son famosos por esa constante alusión a la iconografía zenú, que lo condujo a expresar mejor que nadie la cultura sabanera en su plástica. De ahí, que en el sombrero vueltiao, como en las abarcas tres puntá, se pueda percibir ese espíritu igualitario que le insufla a los protagonistas de sus pinturas un tanto bucólicas. Los cuales adquieren, vida y realidad, cuando representan al músico sabanero interpretando con su tambor o con su gaita o un pitoatravesao, la armonía musical de la lírica sabanera, cadenciosa, rítmica y sexual. Poder contar hoy con Wilfrido Ortega Rey, como el más grande pintor de la sabaneridad y por ello, tenerlo como uno de los más grandes del Gran Caribe y de la Colombia actual, constituye un orgullo inmenso por inconmensurables razones de identidad regional. Sus pinturas son apreciadas no solo por su preciosidad en los retratos, sino porque en ellas además va intrínseca la historia y los valores de la costeñidad y la sabaneridad caribe, que reflejan ampliamente el ámbito del patio del Cedrón Rojasheraziano, como el ambiente mancondiano de un García Marquez. No se puede menos que  admirar entonces la obra pictórica de Wilfrido Ortega, que trascenderá los tiempos como evidencia de la sabaneridad caribe.