
Volando por Tolú

Cuando pronunciamos la expresión 'Tolú, el lugar que todos buscan y el mundo menciona', estamos frente a una afirmación que, más allá de la pasión por la alegría que nos causa el despertar del Golfo, es una realidad que forma parte de nuestro conglomerado sucreño.
Por Emiro Arrazola Ospina Cuando pronunciamos la expresión 'Tolú, el lugar que todos buscan y el mundo menciona', estamos frente a una afirmación que, más allá de la pasión por la alegría que nos causa el despertar del Golfo, es una realidad que forma parte de nuestro conglomerado sucreño. Es claro que todo pueblo que sea vestido por Dios con privilegios naturales tarde o temprano hará visibles esos privilegios en el mañana. El mañana puede traer dificultades que retrasen su crecimiento o instantes de suerte que hagan crecer prematuramente los destinos de mañana. Para allá iba el Golfo, y los soñadores jamás lo dudamos. Sin embargo, verlo más allá de lo que lo imaginamos y tan rápidamente, con los efectos de la convicción nacional y mundial como uno de los sitios más buscados del mundo, nos emociona con esta sorpresa y tanta inmediatez. En un aeropuerto de Tolú que los sucreños sienten como de todos, es algo que no solo nos integra en la alegría, sino que nos emociona en lo territorial. 'Me voy por Tolú' es una expresión que ya es más generalizada, aunque aún no se viaje con constancia total. Mentalmente, la idea hace encajar la realidad de que el mañana optará por viajar por Tolú en jets de alta capacidad de pasajeros, y será además de su confort y orgullo sucreño, aplaudir un buen aterrizaje con muchos compañeros de vuelo de las más diversas procedencias nacionales e internacionales. "Llegamos a Tolú", un grito acompañado de aplausos será la expresión alegre de aterrizar en Tolú que muchos en diversos idiomas y lenguas pronunciarán antes de tocar tierra toludeña. Volar no cuesta nada, pero soñar con ver a nuestros niños criollos en representación de sus escuelas del Golfo entonar la bienvenida a un presidente aterrizando en Tolú y cantar en inglés el himno del anfitrión, será un evento soñado que nos hará poner firmes a todos. Lo que no deben olvidar esas generaciones que apenas dan sus primeros pasos en sus jardines infantiles y tampoco los adultos de hoy es que un turista satisfecho trae más turistas, y ni que decir de inversionistas. Bendito Dios que nos hace ver siempre nuestras ilusiones. ¿Qué tal el Papa León XIV aterrizando en el avión del Vaticano en Tolú? Hasta con el nombre de su santidad lo bautizaríamos. Díganme alguien, ¿por qué no? .