
Vergüenza nacional: "Cara de Gato"

El dique de Cara de Gato en Sucre colapsa anualmente, generando inundaciones en La Mojana. A pesar de promesas y soluciones paliativas, el problema persiste, exigiendo acciones técnicas y fin al discurso.
Por Francisco Montes Vergara ¡No hemos podido lograrlo en Sucre! Todos los años es la misma lamentación porque el dique de Cara de Gato se revienta. Todos los gobernadores, desde que existe Sucre como departamento, en sus discursos siempre han mencionado las inundaciones de La Mojana. Aún recuerdo, como si hubiera sido ayer, a mi padre Oswaldo Montes Pacheco, quien fue nombrado gobernador por el presidente Virgilio Barco en el año 1987, hablando en las entrevistas y en sus intervenciones sobre las inundaciones de La Mojana sucreña. Se ha convertido en una costumbre tapar el canal con sacos llenos de arena y creer que estos solucionarán la falla. Es vergonzoso hacer esta labor, cuando la tecnología ha avanzado considerablemente. Durante mi campaña a la gobernación de Sucre, en este último período, hice recorridos por los municipios que cubren esta parte del departamento. Decidí en ese momento no hacer alarde sobre lo que pensaba ejecutar para dar solución. Mucho se ha hablado sobre el particular, pero sin soluciones. Una voz más no materializa la respuesta que necesita La Mojana. Hay que llegar con soluciones verificables. Los habitantes y quienes tienen fincas o negocios en la región, en algún momento del año pasado (2023) decidieron recolectar dinero para comprar sacos, arena, alquilar maquinaria y mano de obra. Lo que vemos hoy es que esa plata se convirtió en lodo. Me sorprende la manera de pensar creyendo que esta es la forma para solucionar la falla histórica. Me horroriza, ver que los habitantes y quienes tienen activos en el área; los cuales, unos son profesionales en diferentes áreas del conocimiento, otros tienen mucha experiencia en actividades económicas que aportan al PIB; están de acuerdo con la solución. Peor aún, me deja estupefacto, escuchar análisis y promesas para una solución, pero sin rigor, por parte de nuestros mandatarios, tanto del gobierno Nacional como también por parte de la gobernación de Sucre. Las acciones acostumbradas en estos momentos son: pedir facultades por parte de la gobernación a la Asamblea para llevar a cabo contrataciones directas, solicitar a la Asamblea disposición de recursos para entregar ayudas, alquilar maquinaría y mano de obra. En el entretanto, el Plan de Desarrollo, solo es un documento. Se requiere una gerencia técnica y poner fin al discurso rumiado sobre La Mojana.