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Opinión

Unisucre y contexto social

Jaime De La Ossa Velásquez
Jaime De La Ossa Velásquez
Columnista
10 de agosto de 2025

La educación superior no es solo un peldaño más en la formación académica; es una etapa decisiva en la vida de muchas personas y un reflejo de los valores, retos y aspiraciones de la sociedad en la que vivimos.

Por Jaime De la Ossa Velásquez La educación superior no es solo un peldaño más en la formación académica; es una etapa decisiva en la vida de muchas personas y un reflejo de los valores, retos y aspiraciones de la sociedad en la que vivimos. Las universidades no existen aisladas del mundo real, están profundamente conectadas con los problemas sociales, económicos, políticos y culturales que afectan a sus comunidades. Lo que ocurre fuera de las aulas, por ejemplo, en las zonas urbanas y en las zonas rurales, tiene influencia en el medio universitario y viceversa. Hoy más que nunca, la educación superior enfrenta el desafío de responder a un mundo en constante cambio. Las brechas sociales, el acceso desigual al conocimiento, la transformación digital, el desempleo juvenil, la migración y el cambio climático son solo algunos de los temas que preocupan a estudiantes, docentes e instituciones. En este contexto, formar profesionales no puede limitarse a transmitir conocimientos técnicos, también implica cultivar el pensamiento crítico, la sensibilidad social y la capacidad de actuar con responsabilidad frente a los grandes retos colectivos. En este sentido, es importante señalar que una institución de educación superior de carácter público y regional, como la Universidad de Sucre, cumple un papel de gran valor económico, cultural, científico y político. En sus 47 años de existencia las trasformaciones sociales se hacen evidentes, no en vano, cuenta con algo más de 19.000 egresados, que con sus labores y dedicación han cambiado el entorno en el cual se desempeñan y son referentes positivos en la vida de las comunidades en las cuales trabajan. Ser Unisucreño egresado de pregrado o de posgrado, por su trascendencia y reconocimiento, es una impronta que determina y obliga a ser de altas calidades y sentida sensibilidad humana. Hoy la Universidad de Sucre, cuyo carácter público le confiere unas responsabilidades de noble importancia, también ha trascendido nacional e internacionalmente, brilla como luz perenne en muchos escenarios más allá de la región, lo cual denota el valor de la educación superior como medio para cambiar las desigualdades sociales y buscar un mejor futuro. Hablar de la Universidad de Sucre, entonces, es hablar del presente y del futuro de nuestra sociedad. Entender el papel en relación con el contexto en que habita le permite entregar una educación más inclusiva, transformadora y comprometida, que aporta a la construcción de un mundo más justo, menos distante y más real. Unisucre es, sin duda, el patrimonio académico de nuestra región y motivo de orgullo para todas sus gentes.