
Unisucre y contexto social

La educación superior no es solo un peldaño más en la formación académica; es una etapa decisiva en la vida de muchas personas y un reflejo de los valores, retos y aspiraciones de la sociedad en la que vivimos.
Por Jaime De la Ossa Velásquez La educación superior no es solo un peldaño más en la formación académica; es una etapa decisiva en la vida de muchas personas y un reflejo de los valores, retos y aspiraciones de la sociedad en la que vivimos. Las universidades no existen aisladas del mundo real, están profundamente conectadas con los problemas sociales, económicos, políticos y culturales que afectan a sus comunidades. Lo que ocurre fuera de las aulas, por ejemplo, en las zonas urbanas y en las zonas rurales, tiene influencia en el medio universitario y viceversa. Hoy más que nunca, la educación superior enfrenta el desafío de responder a un mundo en constante cambio. Las brechas sociales, el acceso desigual al conocimiento, la transformación digital, el desempleo juvenil, la migración y el cambio climático son solo algunos de los temas que preocupan a estudiantes, docentes e instituciones. En este contexto, formar profesionales no puede limitarse a transmitir conocimientos técnicos, también implica cultivar el pensamiento crítico, la sensibilidad social y la capacidad de actuar con responsabilidad frente a los grandes retos colectivos. En este sentido, es importante señalar que una institución de educación superior de carácter público y regional, como la Universidad de Sucre, cumple un papel de gran valor económico, cultural, científico y político. En sus 47 años de existencia las trasformaciones sociales se hacen evidentes, no en vano, cuenta con algo más de 19.000 egresados, que con sus labores y dedicación han cambiado el entorno en el cual se desempeñan y son referentes positivos en la vida de las comunidades en las cuales trabajan. Ser Unisucreño egresado de pregrado o de posgrado, por su trascendencia y reconocimiento, es una impronta que determina y obliga a ser de altas calidades y sentida sensibilidad humana. Hoy la Universidad de Sucre, cuyo carácter público le confiere unas responsabilidades de noble importancia, también ha trascendido nacional e internacionalmente, brilla como luz perenne en muchos escenarios más allá de la región, lo cual denota el valor de la educación superior como medio para cambiar las desigualdades sociales y buscar un mejor futuro. Hablar de la Universidad de Sucre, entonces, es hablar del presente y del futuro de nuestra sociedad. Entender el papel en relación con el contexto en que habita le permite entregar una educación más inclusiva, transformadora y comprometida, que aporta a la construcción de un mundo más justo, menos distante y más real. Unisucre es, sin duda, el patrimonio académico de nuestra región y motivo de orgullo para todas sus gentes.