
Una lombriz en el cerebro

En Australia, una mujer de 64 años fue diagnosticada con un parásito de serpiente vivo de 8 cm. Es el primer caso humano conocido de *Ophidascaris robertsi*. La paciente evoluciona favorablemente tras la cirugía.
Por Remberto Burgos Fue publicado el hallazgo en una mujer de 64 años en Australia: un parásito vivo que medía 8 centímetros. era el causante de la enfermedad. Dolor abdominal y diarrea fueron sus manifestaciones iniciales, luego tos y sudores nocturnos. Alteraciones en memoria y cefalea progresiva. La imagen de resonancia mostraba una lesión de aspecto neoplásico, frontal derecha, con edema y efecto de masa. En cirugía se encontró el parásito, estaba vivo y media 8 centímetros. Después de retirarlo el grupo lo envió para estudio al CSIRO con amplia experiencia y conocimiento en parásitos. Lo que certificó patología fue Ophidascaris robertsi, un gusano que se encuentra normalmente en serpientes pitones. El informe ha confirmado que este es el primer caso que se encuentra en humanos. Se piensa que la paciente muy probablemente se infectó con el parásito al tocar la hierba silvestre y transferir los huevos a alimentos u ollas de cocina. Habita cerca de una zona lacustre habitada por pitones alfombra o diamantina. La evolución de la enferma es satisfactoria y se ha investigado alteraciones en su sistema de defensa y que no tenga quizá una inmunosupresión. Esto es muy frecuente en la enfermedad zoonóticas (de animal a persona) en donde los protagonistas se superponen más. Aunque la lista es amplia, hay más de 200 enfermedades zoonóticas y se debe tener en cuenta en aquellos pacientes inmunosuprimidos, después de viajes internacionales o que tenga una enfermedad de base. Hoy se calcula que el 75% de los padecimientos emergentes el 75% son de origen zoonótico. Las zoonosis son enfermedades infecciosas trasmisibles desde los animales hacia el ser humano. Hay acciones para erradicarlas y a nivel intersectorial nace “Una sola salud” (One Health), cumple cerca de 23 años bajo la filosofía que la salud humana y salud animales son interdependientes y están vinculados a los ecosistemas en los cuales coexisten. Estas enfermedades deben tener programas de combate integral y coordinados entre salud, veterinaria y agricultura y lo más importante: la participación directa de la comunidad para alcanzar las metas. ¿Cómo emergen y remergen estos brotes? Son problemas de orden social, económico y sanitario que solo puede detectarse y controlarse con equipos integrales de atención en salud. Vigilancia epidemiológica y documentación, claves valiosas para que las campañas arrojen buenos resultados. Diptongo: mensaje mundial de alerta y recuerdo desde Australia. Debemos seguir trabajando.