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Opinión

Un tal Bartolomé

Raymond E. Gomes-Cásseres
Raymond E. Gomes-Cásseres
Columnista
7 de abril de 2026

Acaba de llegar a mis manos, obsequiado por el inspirador de la obra, Libardo Gomes Cásseres Ricardo, el libro intitulado Un tal Bartolomé, de la escritora cartagenera residenciada en Orlando, Florida, Piedad Eljach Guerra. Es un libro que narra además de la vida del inspirador, la violencia que se desató en los Montes de María, al igual que en casi todo el país, por la muerte del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, en 1948.

Acaba de llegar a mis manos, obsequiado por el inspirador de la obra, Libardo Gomes Cásseres Ricardo, el libro intitulado Un tal Bartolomé, de la escritora cartagenera residenciada en Orlando, Florida, Piedad Eljach Guerra. Es un libro que narra además de la vida del inspirador, la violencia que se desató en los Montes de María, al igual que en casi todo el país, por la muerte del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, en 1948. “Esta obra está basada en hechos reales ocurridos en Chalán( Sucre), población de los Montes de María, durante los años 1945-1952. Describe la vida de Jacinto Madrid y Antonia Díaz en la finca Bajo Grande, ubicada en zona rural del municipio de Chalán, colindante con Colosó. La autora describe con exactitud de trazos, además de la vida de los protagonistas, el paisaje exuberante de los Montes de María, las costumbres de los campesinos de esta región, sus creencias en brujas y apariciones, y la violencia que se desató por la muerte del dirigente liberal Jorge Eliecer Gaitán en 1948, que obligó a los protagonistas a abandonar la finca y huir para Sincelejo para no ser asesinados por la policía política, la popol, por ser liberales. También se incluye en la obra el accionar delincuencial de esta popol, la policía política del gobierno conservador de entonces, inspiradora del paramilitarismo en el país. En el prólogo, escrito por el inspirador de la obra, se lee lo siguiente: “En esta obra, se abre la ventana del pasado y se observan unos hechos no contados por la historia local que son parte de la historia no escrita protagonizada por el dolor y la sangre: la misma de los pueblos indígenas sojuzgados por la conquista española, la misma historia del siglo XIX en que el poder de la república era disputado por grandes familias a costa de la sangre del pueblo; es la misma historia del siglo XX escondida en el republicanismo rodoniano y neoliberal y es la misma historia de hoy, la del nuevo milenio protagonizada por las luchas sangrientas de la guerrilla, el paramilitarismo y las bandas criminales que disputan territorios a costa de un desplazamiento forzado de una población campesina vulnerable que a punta de bala y terror, le toca huir de sus territorios, como lo hicieron sus ancestros en la década del 40 en el siglo XX. Esta es la herencia que dejaron los partidos al pueblo: odios, cuentas de sangre y repulsión invisible”. Los paisajes, las costumbres, las creencias y las descripciones de la naturaleza de los Montes de María, que hay en esta obra, están basados en el libro Cañas bravas, del escritor y poeta ya fallecido, Neftalí Gomes Cásseres Madrid.