
Un karma

Las familias de la Mojana enfrentan un karma por la boca de Cara de Gato: dragado lento y mal planificado. Las inundaciones persisten, con un dique inconcluso y un futuro incierto.
Un verdadero karma es lo que siguen viviendo las familias de la Mojana por cuenta de la boca de Cara de Gato. Por un lado, apenas la segunda draga que trabaja en el sitio reanudó sus labores luego de estar detenida cerca de dos semanas. En los últimos días, solo estaba trabajando una sola. Además, según algunos análisis, la obra de ingeniería estuvo mal direccionada debido a la planificación errónea del dragado, ya que la apertura de la corriente del canal está impactando el costado derecho del chorro, dique que no fue socavado por la corriente del Cauca. A estas alturas del año se puede observar claramente que falta bastante espacio para lograr extender el dique con las bolsas llenas de arena con las que pretenden detener el flujo de agua. Las obras siguen bastante lentas, pero el cronograma de trabajo no ha cambiado. Y lo que se está haciendo es sacar tierra del canal, llenando los sacos y ubicándolos en el dique. Se evidencia que falta todavía alrededor del 80% para terminar el dique actual. Con todo, este panorama no se prevé un buen segundo semestre para los mojaneros de Córdoba y Sucre, pues las aguas del río Cauca no van a dejar de inundar el territorio que ya tiene apoderado hace más de un año y del que ya a nadie del gobierno central parece importarle. Por ahora solo queda esperar y rogar para que el invierno de lo que resta del año no sea tan fuerte como los últimos, porque sin los trabajos terminados lo que se espera es una catástrofe. Todo parece indicar que el trabajo que se hace en la boca de Cara de Gato se va a perder. Autor: El Meridiano.