
Turismo como punto de discordia

El turismo en Colombia enfrenta desafíos tras la pandemia. Ocupación hotelera baja, impuestos altos y la inflación afectan al sector, junto a un debate político.
Por: Manuel Andrés Cadrazco Martelo Colombia vive unos tiempos en los que el debate en torno al turismo -derivado claramente de la pospandemia y la puesta por qué sea un nuevo motor de la economía-, se ha vuelto ante todo curioso. Los recientes acontecimientos con Viva Air y Ultra Air dejaron casi que en jaque a la industria de la aviación en Colombia, y tienen al transporte aéreo en una dinámica casi monopólica en donde pocas aerolíneas comparten el mercado. Además, en la pasada semana, y como si fuera una bandera política y de gobierno, el debate en medios de comunicación y redes sociales estuvo centrado en que sector político mostraba el video con la playa más vacía o con la playa más llena; aunque cueste creerlo, como si se trata símbolo de demostración de la efectividad o no de la gestión del gobierno. Todo ese panorama tiene algo sobre lo cual no se puede discutir, y son los datos, las cifras son claras en que en esta Semana Santa a nivel país la ocupación hotelera no fue la esperada, o también sucedió, que se trasladó a lugar que no eran tan concurridos, como los municipios cercanos a Bogotá, o municipios que son patrimonio cultural como Barichara, Mompox o Popayán; si bien son famosos para visitar, siempre se veían desplazados en los indicadores por los destinos de playa. La caída de los indicadores de turismo es una mezcla de elementos internos y elementos macro, en primer lugar en cuanto a los elementos internos, tenemos el alza en los impuestos a los tiquetes aéreos y a los hoteles, beneficios que existían para reactivar el turismo luego de la pandemia, pero que se removieron; así mismo, pareciera haber un sentimiento generalizado de rechazo a prácticas desleales de turismo como los cobros excesivos en Cartagena o los costos altos por viajar a San Andrés sin que eso se vea retribuido en la experiencia turística; también, la inflación y la dinámica de austeridad en la que se han visto obligados a entrar los hogares, hogares en los que se toma la decisión de posponer gastos o invertir en cosas más urgentes, aun cuando invertir en viajar es invertir en tiempo de calidad. En cuanto a factores macro, el precio del combustible es algo que sin dudas golpea a la industria y también el precio del dólar, moneda de referencia de un gran número de hoteles y plataformas de alojamiento y experiencias.