
Tremendo rollo entre Trump y Petro

Sí los medios no tenían tema para hablar, ya lo tienen. El asunto de los cultivos de coca y el consumo en Estados Unidos ya hace parte de la historia patria de Colombia.
Por Francisco Montes Vergara Sí los medios no tenían tema para hablar, ya lo tienen. El asunto de los cultivos de coca y el consumo en Estados Unidos ya hace parte de la historia patria de Colombia. No obstante, aún seguimos con el monotema. Realmente, en ocasiones parece que el presidente Gustavo Petro se pronuncia sobre este asunto o algunos otros sólo por picarle la lengua al gobierno de Trump. Escribir sobre esto puede parecer como si no tuviera nada más sobre el cual pronunciarme y analizar. Sin embargo, la situación produce ruido y por ello llama la atención a la población colombiana. Lo que sí puedo decir es que es totalmente necesario que llegué un presidente, si no lo hace Petro, que pueda cerrar este capítulo. Es necesario que avancemos en esto, ocupemos nuestro tiempo y nuestras neuronas en otros capítulos. Las cifras objeto de discusión no llevan a nada. Pero sí sirven para generar espectáculo, cortinas de humo y polémicas que no van más allá de un número. A mí me gustaría que se le dijera al país cuántas vidas y familias, se han visto afectadas por el consumo de cocaína y otras drogas. Dónde están los expendios de drogas y cuántos son. Quienes son los distribuidores. Pero, además, empezar a ejercer un control en discotecas y bares nocturnos como también en las calles y alrededores de estos sitios de distracción nocturna. Es necesario analizar la cadena que existe entre la oferta y la demanda y cortar uno de los eslabones. Se requiere un análisis económico para detectar el punto que frena en definitiva el negocio. Desde los años ochenta se viene rumiando esta problemática. Qué tal sí bloqueamos la distribución y las rutas de entrega a los estados unidos y logramos que se les pudra todas las matas en los laboratorios y no tengan cómo pagar a todo el personal que tienen cultivando y procesando, como también los que sirven para distribuir. Mientras se están arrancando unas matas de coca y fumigando otras tantas, por otro lado, ya están cultivando las que fumigaron y arrancaron. Con el dinero que recogen en la distribución, vuelven a sembrar las que fumigaron. Para esta estrategia que propongo se requiere un profundo análisis económico, un fuerte plan de inteligencia, operaciones terrestres, aéreas y marítimas contundentes.