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Opinión

Tregua o bloqueo

Samuel Morales Turizo
Samuel Morales Turizo
Columnista
20 de octubre de 2023

La guerra entre Israel y Hamás causa dolor y pobreza, con la población civil sufriendo las peores consecuencias. Hospitales colapsados y medio ambiente contaminado agravan la crisis, mientras Irán busca desestabilizar la región.

Por Samuel Morales Turizo En estos días de guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamás, evidentemente los conflictos traen como consecuencia dolor, sufrimientos, atraso, pobreza, llevando la peor parte la población civil. Hoy las guerras son masificadas, tecnificadas y con tecnologías avanzadas. Además, se le suman los graves estragos que producen episodios de violencia, muerte, hambre, ausencia de servicios primordiales para la subsistencia del ser humano: Agua, luz, combustible, crisis alimentaria, afectando a los pueblos que se encuentran en confrontación. Esta guerra ha afectado la salud pública de Gaza, Cisjordania y parte de Israel. Los hospitales de los asentamientos palestinos están colapsados, sobrepasando la capacidad para atender a los heridos, enfermos y desplazados. Los bombardeos contaminan y destruyen el medio ambiente de las partes en contienda. El grupo islamista de Hamás que controla la Franja de Gaza, territorio que históricamente ha sido el epicentro de tensiones geopolíticas y conflictos armados. Las imágenes aéreas por televisión muestran grandes extensiones de escombros y un gran número de edificios destruidos. Un adversario mortal: Tras la revolución islámica de 1979, Irán es el gran enemigo de Israel, por intermedio de Hamás, sirven para atacarlo militar y políticamente. Desde hace unos meses, Arabia Saudí y Emiratos Árabes e Israel han decidido normalizar las relaciones diplomáticas con la firma de los Acuerdos de Abraham que busca sellar pactos en comercio, tecnologías y turismo, paras superar viejas tensiones acumuladas desde la fundación del estado de Israel. Irán se siente perdedor, por eso ha buscado directa e indirectamente, paralizar la normalización de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Israel y Arabia Saudí que buscan un nuevo orden internacional en el convulso Medio Oriente. Si este conflicto se prolonga la peor parte va a recaer en Israel, puede poner en peligro la muy costosa estabilidad geopolítica que ha venido logrando en Medio Oriente con acuerdos parciales con Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, y que Irán está dispuesto a torpedear de diferentes frentes. El mejor camino para Israel es llegar a una tregua completa a cambio de un alivio de bloqueo impuesto a Gaza. Hay que tener cuidado con una operación militar de Hamás. Ante semejante actitud Israel debe lograr con sensatez y no en un arrebato de ira.