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Opinión

Todo cambia

Fernando Negrete Montes
Fernando Negrete Montes
Columnista
27 de diciembre de 2022

El cambio climático y la degradación política amenazan el futuro. El calentamiento global derrite los polos y la clase política muestra una preocupante "voltiarepismo", mientras Sincelejo se estanca.

Por: Narcés Montes Buelvas. Imitando el cántico de Mercedes Sosa al repetir la teoría de la relatividad de Einstein al sostener que…. “Todo cambia”, ratificando el cambio del medio ambiente, de las costumbres, de las personas y más de sus credos religiosos y políticos, nada es estático. Ahora últimamente los cambios han sido tan bruscos, protuberantes e inesperados que nos escandaliza y preocupa. Sabido es que la tierra pasó por 3 etapas de calor y enfriamiento, pero eso se dio en centurias. Ahora el cambio contra el medio ambiente es brusco, tan súbito que nos escandaliza el recalentamiento global al extremo de derretir los polos glaciales con el posterior aumento del nivel del mar hasta en 5 metros a partir del siglo 2050, suscitando la catastrófica inundación de todas las ciudades costeras. El cambio es inminente y catastrófico debido a la incontrolada emisión de gas carbónico que destruye la capa de ozono que protege la estratosfera, dejando entrar demasiada radiación, provocando inundaciones, incendios, derrumbes, temblores, sunamis, vendavales, etc. La natura es grandiosa, pero muy impiadosa, hace bellezas y las destruye por venganza, con violencia, sobre todo con el medio ambiente. Lo peor, doloroso y más escandaloso, es el cambio de nuestros dirigentes, de políticos pasan a politiqueros, cuyo camuflaje lo igualamos a unos camaleones, su “voltiarepismo” cambian de partido y principios como cambiar de camisa, al extremo de crear nuevos partidos, lógico aliándose siempre al ganador. Estábamos esperanzados en el actual alcalde y Gobernador sucreño que parece estar terminaron mal. Lo que no paso con Valledupar y Montería que son ciudad contemporánea a la nuestra, ahora como verdaderas metrópolis proyectadas al futuro con muchas avenidas como las grandes ciudades, en cambio, Sincelejo lo han proyectado siempre a ser un pueblo grande con un mínimo progreso. Por eso considero oportuno la última columna periodística de mi colega Édgar Arrieta, donde invita a todos nuestros dirigentes políticos gubernamentales escoger lo mejor para trabajar por el buen futuro de nuestra ciudad capital y la región. Tenemos que proyectar todas las reformas urbanísticas, políticas y administrativa por el bien general, sin egoísmos personales, pendencieros que lo único que logran es el bienestar personal con mucho atraso general. No acepte la Gobernación ni la Alcaldía de mi pueblo porque no me gusta la política y sobre todo porque no estaba capacitado para ejercerla.  Ahora cualquier mequetrefe incapacitado con mil artimañas lograr entrar a la Administración Pública, haciéndola una cloaca de hampones.