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Opinión

Tengamos paciencia y optimismo

Édgar Arrieta González
Édgar Arrieta González
Columnista
23 de agosto de 2024

La verdadera seguridad ciudadana se construye con inversión social, participación ciudadana y erradicación de la pobreza. Colombia necesita prosperidad, equidad y democracia para garantizar derechos.

Por Édgar Arrieta González Invertir en seguridad no es lo que garantiza una mayor realización de los derechos sociales y económicos. Es la inversión honesta en lo social lo que garantiza una mayor materialización de seguridad con el acompañamiento de la fuerza pública, de la ciudadanía, de los grupos sociales organizados y de la autoridad civil entre otros actores, lo que daría un carácter participativo y continua construcción de seguridad ciudadana. Desde este enfoque conceptual se podría trabajar por un país donde se reconozcan, restablezcan, garanticen y ejerzan los derechos individuales y colectivos, en la que disminuyan las desigualdades evitables. Los colombianos esperamos que la seguridad, la paz y la vida en equilibrio con la naturaleza y el ambiente sean posibles para todos. Queremos de Colombia un país con prosperidad, bienestar y equidad social ya que profundizaríamos mucho más en la democracia pluralista, participativa y social y de esta manera avanzar en la construcción y realización de un país como esperamos sea, promoviendo la organización de la población pobre y excluida, para que este en mejores condiciones de hacerse representar y exigir sus derechos como moradores de él. Que el Presidente y Congreso hagan esfuerzos y promuevan una seguridad ciudadana de contenidos y formas que involucren la solución de las problemáticas sociales más profundas, la erradicación de la pobreza, en particular la extrema, que haya una verdadera democracia, promoción de los derechos humanos, prevención de los conflictos y desmitificación de la fuerza y de las formas violentas a la solución de las diferencias políticas y de relaciones individuales y sociales, organizando la población para fortalecer la democracia y crear mejores condiciones de vida para tener en cuenta las necesidades y reivindicaciones de las comunidades garantizando sus derechos constitucionales como la educación, salud, alimentación, fuentes de trabajo, atención al campo y vivienda digna. La sostenibilidad es una condición fundamental para la realización de los derechos, deberes y libertades, adquiriendo relevancia por lo que ella representa en términos de gobernabilidad y de generación de condiciones de inversión y crecimiento económico. Es por ello que los colombianos deseamos que en nuestro país se acabe tanta polarización politiquera, que se termine el tira y afloje entre los jefes políticos tirándose en cara sus defectos y tantos errores que han cometido, que se olviden de esas rencillas, se unan y gestionen programas sociales que beneficien a sus comunidades, pues, ellas son las que sufren las consecuencias y por ende vivir en estado de abandono.