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Opinión

También somos otra realidad

Olga Lucia Bustamante Madrid
Olga Lucia Bustamante Madrid
Columnista
23 de marzo de 2024

Explora los sentidos espirituales: intuición, percepción, empatía, conciencia y clarividencia. Descubre cómo guían decisiones y conectan con una realidad más profunda.

Por Olga Lucía Bustamante Existen los sentidos físicos que todos conocemos y que direccionan nuestros movimientos e impresiones: ver, oír, oler, degustar y palpar. Igualmente deben existir los sentidos espirituales, obedeciendo a la Ley “Cómo es aquí es allá. Como es arriba es abajo” según la teoría Hermética que afirma: Cómo es en el mundo físico, es en el mundo espiritual. Estos sentidos, según las creencias o prácticas propias, varían entre una persona y otra, en su intensidad: más desarrollada, menos o imperceptible. Pero ahí están. No es fácil asimilar este tema y no pretendo evangelizar. A muchos les aburre o les apabulla porque lo tildan de fantasioso o mojigato. Dice un proverbio chino: “Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.” Todos poseemos: intuición, percepción, empatía, conciencia y algunos pocos han experimentado la clarividencia. La intuición es ese radar interno, que nos guía a la hora de tomar decisiones hacia las verdades espirituales, aun sin evidencias tangibles. Creer en la presencia de un ser superior, en la asistencia y protección de seres de luz y sabiduría. La percepción energética es la sensación de conectar con vibraciones diversas,  que se convierten en emociones, sentimientos, expresiones entre ellas: la oración, la meditación, y  prácticas de  sanación energética. Estimula la madurez del discernimiento y la claridad, que ayuda a distinguir entre verdades y mentiras, porque somos más que realidad física y mental, somos también realidad espiritual. Empatía espiritual es una atracción o conexión desde un nivel más profundo, permitiendo comprender los sentimientos de otros y sus vivencias, desde una perceptiva más del corazón que de la razón. Conciencia interior: Sentirse  conectado con el universo, una relación reciproca como  parte de algo más grande y trascendental. Sensación de unidad y armonía con el entorno, la naturaleza y todo lo que existe, palpable o impalpable. Clarividencia: Conectar con  información o eventos,  a través de visiones,  imágenes o sonidos, percibidos desde el espíritu, más allá de las sensaciones  externas. Enseña Buda “El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.” En la búsqueda espiritual es prioritario tener claridad; ésta genera confianza y permite recorrer ese camino de aprendizaje con discreción y reflexión. Confiar sin claridad, conlleva a confusiones y falsas interpretaciones, porque se despiertan expectativas netamente mentales. Ampliar los sentidos espirituales es un trabajo personal  intransferible y silencioso, que conlleva a un aprendizaje desde una perspectiva interior. Es una mirada a la otra cara del ‘Ser’ que cada uno alberga en sí mismo, amplía la comprensión de lo que somos y podemos ser.