
Sucre, mal en gobierno Petro

El gobierno de Petro perjudica a Sucre, según el autor. Proyectos clave como la Mojana y la Policía Metropolitana enfrentan trabas. El presupuesto del departamento se reduce significativamente.
Por Ismael Guerra de la Ossa En nuestros artículos publicados en esta columna los lunes 16 y 23 de septiembre, titulados “Golpear a la Costa, prioridad 1A” y “Desprecia a la Costa”, hacíamos mención a lo mal que le ha ido a la Costa Caribe en el Gobierno Petro y esbozamos las razones para expresar tales afirmaciones. Pues bien, aquí vamos a referirnos al caso de Sucre en particular. El Gobierno Duque dejó debidamente aprobado el Conpes 4076 donde quedó todo listo para comenzar a ejecutar el megaproyecto de la Mojana. Es decir, la viabilidad jurídica y financiera era un hecho y solo se requería la voluntad de su sucesor para iniciar la megaobra. Sin embargo, el Gobierno Petro le puso trabas y más trabas por todas partes al punto de que hoy por hoy ni siquiera se habla de eso. Todo quedó en el mundo imaginario e ilusorio del pueblo mojanero que ve con tristeza, dolor y angustia, cómo se desvanecen sus esperanzas en algo que consideran su redención pues al presidente Gustavo Petro no le gusta la obra que desde hace tanto tiempo añoran. La razón: la Mojana queda en la Costa Caribe. La capital de Sucre se ilusionó cuando comenzó a moverse la idea de la Policía Metropolitana de Sincelejo considerando que sería de gran importancia por sus efectos inherentes a la seguridad, particularmente en lo atinente al incremento del pie de fuerza. Pero solo bastó que la propuesta llegara al Ministerio de Defensa para que su titular Iván Velásquez inmediatamente la negara de tajo. El motivo: era una obra que beneficiaría a Sincelejo, la capital de Sucre, un departamento costeño que como tal no está dentro de los afectos del presidente Petro. Dirigentes del sector privado promueven la construcción de la Terminal de Transporte en esta ciudad, una obra de trascendencia suma para nuestra capital, pero para financiarla se requiere la participación del Gobierno Nacional y allí tuerce la puerca el rabo pues en la cúpula del poder está alguien “anticosta”. Y como para dorar la píldora: este año para Sucre se destinaron en el Presupuesto General de la Nación $2 billones 441 mil 408 millones y para el 2025 solamente se asignarán $1 billón 603 mil 986 millones, o sea $837 mil 422 millones menos, un 37.4 %. ¿Por qué? Porque Sucre es costeño.