
SOS por los yuqueros de Sucre

La ilusión de los campesinos de Sucre por vender yuca a buen precio se frustra. Importaciones y falta de mercado amenazan su producción, mientras buscan soluciones urgentes.
Por Luis Paternina Amaya Cuando se inauguró la planta de almidones, los campesinos asentados en pequeños fundos de Sucre, suspiraron con alegría de tener un comprador seguro de la producción de yuca. Hoy, aquella esperanza está hoy sumida en la más grande frustración, especialmente en los pequeños cultivadores que no encuentran en las palabras del gobierno central una acción que controle la importación de almidón de otros países como una de las causas de sus crisis, a fin de privilegiar la producción local y nacional que les facilite recibir la respuesta del gobierno para que la producción del presente año no se pierda. Al leer El Meridiano de Sucre del 20 de febrero, el gremio de yuqueros de este departamento recibe con cierto optimismo el interés que han mostrado los dirigentes locales por no ser indiferentes a la dificultad que los golpea. Minagricultura y la Gobernación dialogan tratando de encontrar una salida que permita la comercialización del producto a un justo precio. Fenyucol insiste en que urgentemente se compren las toneladas represadas para evitar el colapso de tan importante sector de la economía regional. La Comisión Regional de Competitividad e Innovación se inclina porque el gremio hotelero promueva el consumo masivo de yuca, así como se implemente en instituciones como batallones, hospitales y hogares del ICBF. El diputado Jorge Pérez indicó que se debe salvaguardar el mercado ante la importación generando un precio de referencia que ayude a eliminar la especulación. El presidente de la Asamblea de Sucre, Jesús Paternina Samur, sostuvo que, a falta de mercado nacional, la yuca que se produce en Sucre termina represada. La solución no debe buscarse en la localidad si no en la decisiva voluntad política del Gobierno nacional a través del Minagricultura y Mincomercio, regulando especialmente las importaciones que permitan garantizar el mercado. Por otro lado, dirigentes proponen alivios financieros castigando cartera vencida, facilitando períodos de gracia, congelando intereses, condonando deudas, etc. y, hasta, asegurando la producción para la alimentación de animales. ¿Encontrarán los campesinos de Sucre una respuesta más efectiva que sonora desde el Palacio de Nariño, como lo sugiere el presidente de la Asamblea?