
SOS a taxistas

Sincelejo enfrenta una crisis en su transporte urbano. La informalidad, impulsada por plataformas digitales y la falta de renovación de taxis, amenaza el servicio y a los taxistas.
En particular, Sincelejo, una ciudad sin servicio de transporte colectivo urbano, se ha convertido en una cuna para la informalidad de todo tipo en esta rama. Por un lado, las plataformas digitales que usan los vehículos particulares han barrido en muchas franjas a los taxistas que les ha costado parar cabeza por la baja en la demanda de pasajeros y los altos costos asociados en términos de legalidad como planillas, cupos, etc. Además, los amarillos poco o nada renuevan su parque automotor, es decir, ya no es negocio comprar un taxi nuevo e inclusive ser taxista en esta ciudad. Con sus propios problemas y ante la falta de control de la ilegalidad, los representantes de este importante gremio han estado tocando las puertas de los órganos y autoridades competentes para que atiendan esta situación que los agobia y activen los controles desde el Ministerio de Transporte y la Policía de Carreteras. Si no se controla esta problemática, no solo Sincelejo seguirá padeciendo de un sistema de transporte, además desaparecerá el servicio de taxi urbano por no ser atractivo para invertir y porque el usuario no acudirá a su uso por el mal estado de la mayoría de la flota. Mientras un taxista debe someterse a un ajuste tarifario que ordena la Alcaldía, los piratas compiten con el menor precio posible. Autor: Luis Germán Rubiano Farak.