
Solo procesos…

La vida es una trama compleja donde interactúan personas con distintas experiencias. Observar y aprender de estas historias construye nuestro propio guion, entre alegrías y desafíos.
Por Olga Lucia Bustamante Madrid Cuando iniciamos la lectura de un libro o vemos una película, comenzamos conociendo personajes y ambientes, uniendo situaciones, y poco a poco nuestro pensamiento queda atrapado en una trama que no es la nuestra, pero que despierta curiosidad… ¿Qué va a pasar? Así es el diario transcurrir de la existencia humana. Minuto a minuto, vamos entrelazando momentos con otras personas que no conocemos, compartiendo el mismo espacio, en las vías, en las instituciones, en los hogares. Cada una de ellas, es dueña absoluta de sus creencias, principios y conceptos; de las palabras que decide expresar; de su manera particular de sentir y experimentar cada cosa. Así se escriben historia con motivaciones, escenarios y metas diferentes; porque observando la vida obtenemos el guion de todas las memorias que queremos narrar. Esa diversidad no significa que unos son mejores o peores que otros. Es un camino donde unos se adelantan porque ya aprendieron, otros vienen detrás en su proceso de aprendizaje. El argumento que escribe este o aquel, es su decisión. Así se van entretejiendo caminos para el bienestar de muchos, o por el contrario para su desdicha. Transitamos una ruta común con experiencias particulares, compartidas. En ella existen leyes universales que deben ser respetadas, de las que da fe la propia naturaleza. Si somos buenos observadores, descubriremos la manera correcta de comportarnos. En las plantaciones de árboles cada uno tiene su propio espacio, crece el más fuerte. El que queda bajo la sombra de otro, no puede avanzar en su crecimiento, se estanca, no le llega la luz. Una enredadera débil pero trepadora, puede cubrir un árbol gigante estático, alimentándose de este, hasta consumir sus energías. Ante la enfermedad el organismo crea anticuerpos que vienen en su defensa para superar los ataques de virus y bacterias. ¿Por qué la sociedad vive problemas eternos y no aprendemos a blindarnos de sus causas? Los orientales podan las plantas de mango, quitando sus primeras flores para evitar frutos cuando la planta aún es muy pequeña. Después de la tercera floración, permiten que aparezca la primera cosecha de frutos, ya fuertes y abundantes, antes no. Cada ejemplo de estos puede aplicarse a la realidad humana. Cada persona prueba, ensaya y resuelve un proceso libremente elegido, algunos son más difíciles que otros. Así se van entretejiendo y compartiendo historias, una alegres otras tristes, pero todas, maestras. Es una continua transformación, siempre hacia delante. Aunque muchas veces nos atasquemos en ese recorrido.