
Sobre escritura manuscrita cursiva

La escritura a mano en cursiva, en auge frente a la tecnología digital, beneficia la memoria y conectividad cerebral, según expertos. Estudios revelan ventajas en el aprendizaje y desarrollo cognitivo.
Por Ismael Guerra de la Ossa A raíz del boom de la tecnología digital, la del teclado, se ha ido perdiendo la costumbre de escribir a mano y en letra cursiva. Eso, de acuerdo con especialistas en la materia, es nocivo para la memoria y la conectividad cerebral, entre otros efectos contraproducentes para el aprendizaje. Según la investigadora del cerebro y profesora de psicología de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, Audrey Van der Meer, “cuando se escribe a mano, los patrones de conectividad cerebral son mucho más elaborados que cuando se escribe en un teclado”. De allí que en concepto de Van der Meer, una mejor conectividad neuronal tiene innumerables beneficios para el cerebro. Por eso la científica noruega añadió: “Se sabe que esa conectividad cerebral generalizada es crucial para la formación de la memoria y para codificar nueva información, y por lo tanto es beneficiosa para el aprendizaje”. Asimismo, Van der Meer explicó que “las diferencias en la actividad cerebral están relacionadas con la formación de las letras cuando se escribe a mano mientras se hace un mayor uso de los sentidos”. En resumen, según la científica noruega Audrey Van der Meer, entre los beneficios de escribir letra cursiva a mano, están los siguientes: permite el desarrollo de una mayor especialización cerebral en las áreas que integran la sensación, misma que se emplea en la lectura y escritura; se desarrollan mejores habilidades que hacen más fácil aprender pues en la enseñanza, además del trazado de la letra, se conjugan la articulación entre los sonidos que van conformando las palabras, la segmentación y el desarrollo de la conciencia ortográfica; escribir en letra cursiva a mano ayuda a entrenar al cerebro para integrar la información visual y táctil, así como las habilidades motoras finas haciendo que los beneficios que se obtengan sean parecidos a los conseguidos a través de tocar un instrumento musical. Todo lo anterior ha llevado a que la escritura manuscrita cursiva que se creía una técnica en vías de extinción ha vuelto a revivir, por ejemplo, en algunas regiones de Estados Unidos como California donde por decisión de las autoridades educativas locales se ha puesto sobre el tapete la necesidad de volver a escribir en letra cursiva a mano por sus beneficios cerebrales y las implicaciones negativas que trae abandonar esta práctica.