
Sobre basureros a cielo abierto

La prevención es clave: municipios pequeños deben actuar ante la crisis ambiental por basureros a cielo abierto. La Defensoría alerta sobre la situación en Sucre y urge soluciones.
Por Ismael Guerra de la Ossa “Es mejor prevenir que curar” porque “árbol que crece torcido jamás sus ramas endereza” y si esto se consigue es a la fuerza lo que significa emplear más esfuerzos, energías y recursos. En otras palabras, es mejor no dejar crecer los problemas y por lo mismo buscarles una solución a tiempo. Alguna vez nos referíamos aquí al ordenamiento urbano sobre lo cual llamábamos la atención de las autoridades de los municipios pequeños para que, precisamente, procuraran que estos crecieran organizadamente y así evitar contratiempos ulteriores cuya solución fuese más complicada. En lo de las basuras, por ejemplo, se deben explorar soluciones cuando los entes territoriales son pequeños urbanística y poblacionalmente hablando pues si no se hace así, después se torna más complejo el asunto. Hace unos días, como lo publicó este diario, la Defensoría del Pueblo reveló que Sucre está entre los 22 departamentos que afrontan una grave situación ambiental por la presencia de basureros a cielo abierto en muchos municipios. Esto se da, según la Defensoría, porque en esas localidades, lógicamente, no hay rellenos sanitarios y donde existen se les agota su vida útil. Deben entonces las autoridades pellizcarse con el objeto de emprender las acciones pertinentes para afrontar el problema con celeridad y eficacia. Naturalmente, construir un relleno sanitario con todas las de la ley, vale decir con toda la técnica e infraestructura requerida, demanda una cuantiosa inversión de recursos, sobre todo si se planea que su vida útil se extienda por 50 o más años. Claro, muchos municipios pequeños de nuestro departamento no están en condiciones de adelantar una obra de esa naturaleza por sí solos. Sin embargo, creemos que eso no debe ser motivo para tirar la toalla, pues se puede pensar en construir rellenos sanitarios que presten un servicio colectivo, o sea para tres o cuatro localidades que se encuentren cercanas y de esta manera unos rellenos sanitarios, ubicados en sitios equidistantes de sus centros urbanos podría ser una solución que, obviamente, requeriría de unas asociaciones municipales creadas por los concejos con esa finalidad. Esa sería una posible solución para evitar los basureros a cielo abierto que, como dice la Defensoría del Pueblo, representan un riesgo latente para la contaminación de los suelos, el agua y el aire con sus nefastos efectos para la vida animal y humana.