
Sincelejo y los artistas

En 1949, Sincelejo recibió a Libertad Lamarque, marcando un hito cultural. La ciudad vibró con la artista y otros espectáculos memorables que dejaron huella.
Por Aníbal Paternina Padilla En noviembre de 1949 llegó a Sincelejo la famosa actriz y cantante Argentina Libertad Lamarque. La gran estrella del cine y la canción actuó en el Antiguo Teatro Alameda a instancias de Eduardo Gutiérrez, propietario del teatro. Era la primera vez que una personalidad artística llegaba a la ciudad. En el modesto Alameda lo mejor de la época se presentó Libertad Lamarque con el mejor éxito taquillero jamás registrado desde la fundación del teatro. La entrada costó 60 centavos. Fue tan apoteósico el espectáculo que el empresario Gutiérrez siguió trayendo grandes personajes de la farándula mundial. Vinieron Eva Garza, Daniel Santos, Toña La Negra y por petición del público trae nuevamente a Libertar Lamarque pocos años después actuando esta vez en el Teatro Cristina. Arribó al aeropuerto Las Brujas de Corozal, donde la esperaba Luis Gulfo administrador del Cristina en compañía de su asistente Donaldo Vergara. Las canciones que se quedaron al recuerdo de los Sincelejanos fueron Ayúdame a vivir, Besos brujos, Ahora no me conoces y Tu cariño. En los primeros años de la segunda mitad del siglo XX, el distinguido e inolvidable hombre de radio Walter Fortiche Anaya también aportó su granito de arena en el campo artístico trayendo al ecuatoriano Olimpo Cárdenas, presentándolo en el Teatro de Radio Sincelejo en 1956. La inversión fue de diez mil pesos, financiados con publicidad. A Walter le quedó una utilidad de mil doscientos pesos. En Este mismo año, el empresario cartagenero el capitán Nieto, padre de Víctor Nieto, director del Festival de Cine de Cartagena, trajo a Sincelejo a la Sonora Matancera con sus cantantes Celia Cruz, Nelson Pinedo y Celio González teniendo como escenario el Teatro Cristina. Después del espectáculo se organizó un baile en la terraza del Hotel Majestic, La Sonora incumplió por quebrantos de salud de su cantante Celia Cruz y fue citada a la Inspección de Policía donde fue multada por incumplimiento del contrato. Otro empresario que surgió en la época fue Antonio “Toño” Rueda, propietario del Teatro Apolo quien trajo a otros famosos de aquellos años, La Flaca Vitola y el argentino El Che Reyes. Hoy estamos obligados los sincelejanos a imitar y seguir el ejemplo de aquellos hombres emprendedores que en su momento y con dificultades presentaron dignos espectáculos para su pueblo.