Sincelejo en bonanza
Mientras Argentina se enfrenta a la austeridad, Sincelejo disfruta de una bonanza financiera. Gracias a políticas previas, la ciudad posee una liquidez sin precedentes para invertir y crecer.
Por Ángel Andrés Torres Hernández Mientras Javier Milei en su asunción como presidente de la República Argentina, lanzaba su lapidaria frase de austeridad que enmarcaba el inicio de su periodo diciendo “No Hay plata”, en el municipio de Sincelejo ocurriría exactamente lo contrario, “Sí Hay Plata”. Todo se debe a las polítias de prudencia y austeridad financiera implementadas desde la administración de Jairo Fernández Quessep con la suscripción del Acuerdo de Reestructuración de Pasivos y que impulsara de manera exponencial el entonces alcalde Andrés Gómez Martínez con el catastro multipropósito; gracias a esto, la actual administración cuenta con una liquidez sin precedentes que cualquier mandatario anhelaría. El acuerdo de ley 550 que firmara el municipio de Sincelejo con sus acreedores en 2013, restringió los gastos de funcionamiento mientras se cancelaban las deudas evitando el derroche de los Ingresos Corrientes de Libre Destinación y se extiende hasta 2027 otorgando mejores posibilidades financieras. Esa austeridad le permitió a la administración anterior, enfrentar la crisis económica más grande de la historia de la humanidad, fue como tripular un barco en la mayor de las tempestades. Pero el gran logro fue, además de pilotear la nave en el tifón, trazar en ese momento la ruta para el futuro próspero de la ciudad, obteniendo la habilitación como gestores catastrales y teniendo la gallardía de actualizar el catastro a sabiendas del costo político, proyectando al ente territorial por el camino de una bonanza financiera pública y, de esa manera, propender por los requisitos para pertenecer al selecto grupo de los municipios de Primera Categoría. Pensando en el futuro, se tomó el catastro como política pública para el desarrollo de la ciudad, esta herramienta le permitirá organizar un Plan de Ordenamiento Territorial ajustado a nuestra realidad; convertir a la Sincelejo en ciudad de propietarios a través de la legalización de predios; desarrollar políticas públicas con el uso de la inteligencia artificial en plataformas inteligentes con la información catastral; y sobre todo establecer las condiciones para el futuro financiero de Sincelejo, tanto para la actual administración como las generaciones próximas, en la medida de su uso adecuado. ¡Hay platica!, el trasporte público quedó financiado desde la administración anterior, para los próximos 20 años gracias al catastro, y afortunadamente hoy la administración municipal cuenta con los recursos suficientes para invertir en la ciudad. No es lo mismo administrar 60 mil millones en el primer año de gobierno enfrentando una pandemia, que tener un presupuesto de casi 200 mil millones (más del triple) para ejecutar en ese mismo periodo. Claro que hay platica, Sincelejo surca las aguas mansas de una bonanza financiera, así que, a ejecutar con buen viento y buena mar.