
Silencio cómplice

Gobiernos "demócratas" silencian las trabas de Maduro en Venezuela. El régimen inhabilita opositores para perpetuarse, mientras el país colapsa y sufre la mayor diáspora regional.
Es impresentable que muchos gobiernos del mundo, que dicen ser defensores de la democracia, guarden silencio ante lo que sucede en Venezuela, donde el régimen le ha puesto todas las trabas a la oposición para que participe en las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo 28 de julio. Nicolás Maduro y sus cómplices funcionarios en todos los poderes judiciales y electorales se han encargado de inhabilitar a cuanto candidato o candidata represente un peligro en la intención del dictador de mantenerse en el poder hasta 2031, completando cerca de tres décadas al frente de un país que ha visto como se desmorona social y económicamente, convirtiéndose en el protagonista de la mayor diáspora del continente en el último siglo, más de 7 millones de venezolanos huyen de la crisis. Colombia, en el gobierno de Gustavo Petro, es el principal aliado del régimen, incluso, lanzando un salvavidas con la compra de gas. Ese silencio cómplice de los gobiernos les pasará su cuenta de cobro por permitir que un grupo de políticos y militares avance en el deterioro de un país, que con la llegada del 'chavismo' cava su propia tumba.