
Sexualidad infantil

La sexualidad infantil, presente desde el nacimiento, se desarrolla en etapas clave. Entenderla es crucial para la autoestima y prevenir el abuso, a través de la educación y el diálogo familiar.
Por Remberto Burgos Las etapas de la vida: prenatal e infancia, adolescencia, juventud y adultez, y madurez. Sus necesidades se relacionan con la autoestima, moral, placer y proyecto de vida. Con cada uno de nuestros elementos que se relacionan con la identidad personal. De la misma manera clasificamos los ciclos de la vida sexual a lo largo de la vida. La sexualidad está presente desde la vida intrauterina y el neonato tiene desarrollada áreas específicas para experimentar su sexualidad. Se le catalogan tres funciones principales: la reproductiva, la relacional (sentimientos) y la recreativa (placer). Podemos decir que el sexo es la primera información que tenemos como creaturas; algo que viene como un regalo y nacemos siendo niño o niña. El sexo es para siempre, no tiene más valor uno que el otro y su diferencia no puede ser motivo de inquietud o discriminación. Sus proyecciones se centran en el afecto y bienestar propio. Uno de los términos de mayor uso es calificarla como autoerótica o egocéntrica. El niño tiene una valoración excesiva de su propia persona que se cree el centro de todas las atenciones. Es el ombligo del mundo y las opiniones de los demás no se acercan a los conceptos propios. Cuando llegan a los 4 años se van focalizando y centran más el placer en ellos. Es el autoerotismo. Sin diminutivos. Saber definirlo con los términos que son permite hablar con claridad e incluso denunciar los intentos de violación infantil. Hasta los 2 años placer como expresión de bienestar, exploración y curiosidad por las diferencias anatómicas. A los 4 años se consolida el autoerotismo y aparece juegos orientados a la exploración del cuerpo. A los 8 años imitación de los roles de género y la masturbación consciente. Hay que hablar con sus hijos de sexualidad: que conozcan su cuerpo, que puedan expresar sus dudas y malestares. Enseñarle el respeto y esa educación gradual: la sexualidad infantil es el túnel a través desarrolla el niño su personalidad y sus relaciones afectivas. Se debe conversar con ellos en forma natural, con la verdad y con mucho cariño. Un 59% de los niños entre 6-11 años es la población que mayor maltrato infantil padecen y solo el lenguaje claro y simple son las herramientas efectivas para su disminución. El silencio familiar no puede ser considerada como una desatención básica que genere en los pequeños bajo autoestima. Diptongo: adultos saludables niños sexualmente sanos.