
Se truncaría un gran proyecto

Veolia podría perder la operación del acueducto en Sincelejo, truncando un innovador proyecto de reutilización de aguas grises. La iniciativa busca ahorrar agua y beneficiar a usuarios.
Por: Ismael Guerra de La Ossa. Sí, como todo indica, a Veolia no se le adjudica nuevamente la operación del acueducto y alcantarillado en Sincelejo, se truncaría un gran proyecto. Se trata del que tiene esa empresa en fase de desarrollo consistente en que las denominadas aguas grises, o sea las que proceden de lavamanos, lavadoras y duchas, no se envíen directamente al alcantarillado sino a un sistema de tratamiento construido dentro de las edificaciones donde luego de someterlas a un proceso de desinfección o descontaminación permita reutilizarlas para bajar sanitarios o realizar actividades de riego en zonas verdes. Sobre este proyecto, Fabio Araque de Ávila, gerente de Veolia Sabanas, en declaraciones a este periódico, semanas atrás, dijo: “Esta es una solución que está pensada para nuevos constructores de establecimientos residenciales o no residenciales que tengan proyectado un alto consumo de agua, es decir, algo superior a los 200 metros cúbicos al mes”. Anotó Araque que una vez concretada la idea les permitirá a los constructores en la etapa de planificación de sus proyectos incluir un sistema de separación del agua en el interior de los establecimientos para reutilizar las llamadas aguas grises. Agregó Araque que hay unas estimaciones donde las aguas grises pueden representar entre el 55 y 70 % del total de agua que se genera al utilizar el agua potable, con lo cual un establecimiento de estos podría llegar a tener un ahorro en el consumo de agua potable, de hasta 40 %. “Ese 40 % ya no iría directamente al alcantarillado, sino que va a recircular y a generar una disminución del consumo de agua potable para ese usuario, haciendo un mejor aprovechamiento y garantizando una mayor sostenibilidad del recurso hídrico en el tiempo”, manifestó Araque de Ávila. Naturalmente, este proyecto implica un serio trabajo de investigación, pruebas y demás prerrequisitos para la estructuración final del sistema, pero, sin duda, es una iniciativa novedosa que, de materializarse, sería de indiscutible beneficio para los usuarios en los futuros proyectos residenciales y contribuiría enormemente a preservar un recurso tan valioso como el agua. Este proyecto cuenta para su estructuración con $900 millones financiados por la OCAD de Ciencia y Tecnología, pero si se necesitare más, seguramente el resto se conseguiría ahora que Sucre tiene un ministro de ese ramo. Sería, pues, lastimoso, que este gran proyecto se truncara.