
¿Se hará el milagro?

La corrupción degrada al país. El autor insta a los votantes a elegir candidatos comprometidos contra la corrupción, la pobreza y la exclusión, priorizando salud, educación y seguridad alimentaria.
Por Édgar Arrieta González Quien viola la ética pública es un corrupto. El fin justifica los medios es nuestro vulgar decir, pero, en materia política el fin debe ser licito y justificado. Por esta violación es que hemos llegado a tanta degradación en el país. Por lo anterior es que los sucreños unidos debemos analizar con cabeza fría y sin apasionamientos políticos escoger nuestros candidatos para darles el voto de confianza en las urnas a las corporaciones a elegir como presidente, senadores y representantes a la Cámara. En estos cargos elijamos personas cuya intencionalidad sea atacar el flagelo de la corrupción, la pobreza y la exclusión social, que gestionen positivamente la seguridad alimentaria para que sea realidad el acceso equitativo de los grupos más vulnerables y pobres como los niños(as) y adultos mayores abandonados. Necesitamos de Congresistas que se preocupen por la prestación de mejores servicios en salud, que acaben con los carteles de los enfermos mentales, la hemofilia, de las cirugías y de tantas más. Necesitamos de un Senado y Cámara que metan en cintura a los concesionarios del Programa de Alimentación Escolar (PAE) ya que se ha demostrado que la atención en el país ha sido pésima, de lastima. Que pesar hacerle tal maldad a estas criaturas que asisten a las escuelas muchas veces sin probar bocado en sus casas con la ilusión de almorzar en su comedor escolar y se encuentran con frutas y carnes en estado de descomposición poniendo en riesgo su salud, mientras los contratistas embolatan los recursos asignados para la prestación de un buen servicio, y no pasa nada. ¿Por qué será? Algo ocurre. Futuro presidente, senadores y representantes en la Cámara, muchos puestos de salud e Instituciones Educativas de municipios y corregimientos se han caído y otras están que se vienen al suelo poniendo en riesgo la vida de los estudiantes y pacientes quienes necesitan se les dote para una mejor atención en salud y los estudiantes de material didáctico para su mejor preparación escolar. Recuerden: educando a los jóvenes y haya salud tendremos progreso y bienestar; esmérense verdaderamente por crear fuentes de trabajo, creando micro-empresas, fami-empresas o patrocinando con recursos para invertir en diferentes actividades laborales. Bien lo saben, de realizarlo se amortiguaría un poco la delincuencia y viviríamos más tranquilos. Dios los ilumine y sus credenciales toquen sus corazones trabajando en bien de la comunidad colombiana.