
Rumbo: Catástrofe

La reforma de salud colombiana enfrenta dudas financieras y operativas. Con estimaciones imprecisas y problemas de pago a EPS, el sistema de salud se tambalea, amenazando la atención y la prevención.
Por Remberto Burgos No se conoce el estudio financiero de la reforma con precisión: el estimativo fiscal no permite sino hacer especulaciones. La Unidad de pago por capitación (UPC) es insuficiente, por lo cual las EPS han tenido que tomar recursos de sus ahorros para sobrevivir. Ya existe en el entorno la percepción de falta de insumos y los proveedores han comenzado a rotar. ¿Cuándo se pondrán al día con las EPS? Ya se aprobó el pago del 85 por ciento sin auditoría. Solo el 15 por ciento será susceptible de revisión (¿con qué garantías?). Se aproxima una quiebra. Teníamos muchas esperanzas: prevención y atención primaria en todos los rincones de la patria. Salud para todos, sin discriminación. Atención prenatal y esquema de vacunación para los niños colombianos. Cuidado de los ancianos, especialmente de los que viven en las áreas rurales. Anhelábamos un sistema único de información que guardara celoso los datos clínicos de todos. ¿Cómo se fortalecerá la atención primaria? Debería dársele un impulso al talento humano en salud, y que los 100 mil médicos colombianos sientan el respaldo del gobierno… Que se haga una política de Estado para estos profesionales. Pero por lo visto seguirán estrechas y cerradas las especialidades, con sesgos en la admisión y acceso restringido. ¿Cómo y en donde se formarán los nuevos talentos para que encarguen de las áreas territoriales? ¿Cómo se organizarán estas vías de integración para que nuestros enfermos no sufran? Y los medicamentos, los domicilios, la atención de las enfermedades crónicas… dudas. Demasiadas son las preguntas y pocas las respuestas. ADRES pagara directamente los prestadores un porcentaje muy grande y anticipado del cuidado en la salud. Acá se perderá dinero sin hechos evidentes sobre el bienestar de la comunidad: la corrupción se multiplicará. La atención primaria debe ser gratuita, pero con este despilfarro no alcanzaron los recursos. Y la prevención en salud y todo el equipo de recursos humanos que requieren como se integrará. El conjunto de actividades sanitarias para evitar que el paciente se enferme desaparecerá y sobre todo las normas básicas de educación que evitan la enfermedad. Salud sin educación es ciega. ¿Blindaremos ADRES? Diptongo: La prevención debe ser la clave y para hacerla bien no se necesitan estas desviaciones del Estado. Y en esta escala de prevención están las vacunas: el hito en salud pública que ha demostrado su bondad durante muchos años. Ahora en tela de juicio.