
Respeta a los demás

Es muy importante tener la mente y el corazón abiertos para conocer y entender los valores culturales, sociales y morales que definen a cada ser humano, donde el respeto mutuo garantiza una forma armoniosa de convivencia. El respeto a los demás es una actitud permanente, de palabra y de hechos, y una forma de vida donde no se juzga por decisiones de las cuales no formamos parte activa.
El respeto es la esencia de las relaciones humanas, de la vida en comunidad, del trabajo en equipo, de la vida en familia, de cualquier relación interpersonal, y la garantía absoluta de transparencia. Además, nos permite crear un ambiente de cordialidad y seguridad, aceptar las limitaciones y virtudes ajenas, y evitar las ofensas y las ironías. Es la posibilidad de aceptar tus defectos y virtudes sin poner en tela de juicio lo que ves en los demás. Soy respetuoso cuando me dirijo correctamente y respeto la opinión de mis compañeros, amigos, familia y conocidos; utilizo la empatía para comprender y aceptar a todos; acepto mis diferencias personales, recordando que cada uno tiene derecho a ser quien es; creo un clima óptimo de paz y armonía; y, me expreso correctamente mediante el diálogo. También soy respetuoso cuando valoro y tolero las diferencias en los demás, porque ellas nos hacen crecer; trato a los demás de acuerdo con su dignidad, y no los discrimino; valoro el esfuerzo de las otras personas y acojo sus contribuciones; y, trato a los otros como quiero que me traten a mí. Por otra parte, evito: herir, agredir, insultar, burlarme, menospreciar, prejuzgar, esparcir chismes y rumores de las otras personas. Si contribuimos como individuos a generar una cultura de respeto, iniciando en nuestro entorno familiar a fomentar los valores como tolerancia, compañerismo, solidaridad y respeto entre los integrantes de nuestro núcleo básico, podremos de esta manera compartir, difundir y multiplicar la aplicación de este valor hacia nuestros semejantes. El respeto debe ser inculcado desde la más tierna infancia y, sin duda, la mejor manera de hacerlo es a través del ejemplo. Si nuestros hijos ven que tratamos a los demás de manera digna, será más fácil inspirarlos a comportarse así. Vivamos bajo la regla de oro, trata a los demás como quieras ser tratado. No puedes exigir ser escuchado, si no eres capaz de escuchar. No puedes demandar un trato justo si tú no estás dispuesto a darlo. Recuerda que en la manera de dar está el recibir. La importancia del respeto por el otro tendrá que ver entonces con la posibilidad de construir una mejor sociedad en la que la violencia, la agresión, la discriminación o el abuso no existan.