
Recordando los años 80

La cultura en aquella época agrupaba a las familias alrededor de la televisión
Los años 80 fueron una época dorada, donde vivimos grandes transformaciones, culturales y socioeconómicas, además de una inédita revolución tecnológica, donde muchos vimos florecer nuevos artefactos que nos hicieron soñar y marcaron nuestras generaciones. Recibimos información del mundo a través de la televisión, cine, radio, prensa, enciclopedias y espectaculares revistas que contaban grandes historias. A diferencia de esta época, esa información no perturbaba, no recuerdo que produjera ansiedad y estrés como es ahora, donde entramos al internet y en 10 segundos vemos en el "feed" 5 informaciones dramáticas y terroríficas, en un mundo diferente para las nuevas generaciones. No hay que olvidar que también hubo conflictos globales como la Guerra Fría, conflictos nacionales y otras revoluciones ideológicas en el continente. Pero haré énfasis en otras cosas. La cultura en aquella época agrupaba a las familias alrededor de la televisión, juntos se veían las noticias mientras se servía la cena, los niños y jóvenes estaban pendientes de los comerciales en la TV para ver qué nuevos inventos salían o qué productos estaban de moda, y solicitarlos en Navidad, esta situación fomentaba la comunicación familiar en un contexto cultural emergente, los diarios del país sacaban ediciones increíbles, una revista dentro de la prensa hablando de cultura e historias, las maravillas del mundo, los grandes enigmas y hasta caricaturas ¿Dónde está Javier? Costumbres como la Navidad, y la adicción por la acción, hizo apología el cine americano, pero nuestra cultura latina no se quedó atrás, al producir increíbles novelas. Aunque de la mágica pantalla, mucha gente no tenía acceso, porque los artefactos estaban emergiendo en plena apertura económica, las clases medias y altas eran las únicas que tenían TV. Sin embargo, se sentía una atmósfera distinta, la mayoría de estos hogares abrían sus puertas a vecinos y sobre todo a los niños, quienes se acomodaban sigilosamente en sillas, muebles y hasta en el piso, las personas no tan solidarias, solo dejaban ver por la ventana. Pero era un ritual diario, ver la TV sin pena ni culpa. Fue una época de expansión del Estado, de crecimiento económico y social, no estábamos tan avanzados en esos temas, pero fue el comienzo de mejorar las oportunidades sociales del país, cerrando brechas de desigualdad. Recuerdo que en los años 80, la educación superior era poco accesible, la infraestructura en el territorio colombiano era escasa o nula, la salud precaria y desigual, el mínimo vital deficiente, pero la razón era que estábamos en una etapa de desarrollo socioeconómico. A pesar de todas esas carencias, estábamos tan entretenidos y encantados con los artilugios tecnológicos y culturales emergentes, que cada día traía una nueva sorpresa.