
Rafael Escalona Martínez

Rafael Escalona, leyenda del vallenato, conmemora 16 años de fallecimiento el 13 de mayo de 2025. Su obra, reflejo de la cultura regional, enfrenta cuestionamientos sobre su autoría.
Por Raymond E. Gomes-Cásseres El próximo 13 de mayo de 2025, Rafael Escalona Martínez, el más grande compositor vallenato que ha existido, cumple 16 años de fallecido. Su extensa obra, indiscutiblemente la de mejor calidad literaria en el universo vallenato, recoge genialmente las costumbres y vivencias de la región del Magdalena Grande (departamentos del Magdalena, Guajira y Cesár) y la vida sentimental del autor. Últimamente en las redes sociales se ha puesto en duda su autoría sobre sus canciones, llegándose a afirmar que las verdaderas autoras de ellas son su tía, su abuela, su mamá. Cuánta ignorancia y falta de conocimiento. Estas canciones no las hace todo el mundo. Sólo un superdotado. Y los temas tratados en ellas, las vivencias de su entorno no dejan dudas sobre su autoría. Rafael Escalona Martínez nace en Patillal el 26 de mayo de 1926. Hijo de Clemente Escalona Labarcés, un coronel de la guerra de los Mil Días, nacido en Ciénaga, y Margarita Martínez Celedón, sobrina de Rafael Celedón Ariza, obispo de la diócesis de Santa Marta. La obra de Escalona es grande porque supo contar con calidad narrativa, poética y musical, a la manera de un cronista literario los sucesos relevantes de su región: La Patillalera, El Almirante Padilla, La Custodia de Badillo, El perro de Pavajeau, el Jerre Jerre, , El Bachiller, El general Dangond, son muestra de esto, y además metió en sus canciones esa época de colegio con sus amores juveniles, sus parrandas y sus amigos : El profe Castañeda, el Testamento, Miguel Canales, el hambre del Liceo. No hay duda de que Escalona era un gran cronista, pero para mí opinión personal la fuerza de su obra está en sus canciones “amorosas”. Él era un apasionado por las mujeres, se enamoraba fácilmente y cada vez que lo hacía ponía en ese amor, alma, vida y corazón. Desde la ya célebre de sus años estudiantiles, El testamento, hasta las conocidas La Maye, La brasilera, La resentida, Honda herida, María Tere, La Molinera, La Plateña, La creciente del Cesár , son extraordinarias obras que reflejan la intensidad de sus sentimientos. También poseía Escalona- aunque él no se consideraba poeta- una gran capacidad poética. Las metáforas, las comparaciones, las hipérboles que contienen sus canciones solo pueden ser hechas por un poeta. La casa en el aire, La creciente del Cesár, Honda herida, y otras, contienen bellas metáforas. Las canciones de Rafael Escalona son inmortales. Su tierra, Patillal, así lo ha reconocido erigiéndole un monumento en el Parque principal en donde se observa su cabeza engalanada con flores amarillas; y Valledupar, con la construcción de La casa en el aire, lo corrobora. Y la novela sobre su vida alcanzó audiencia internacional.