Qué tristeza nuestra plaza Olaya Herrera
El alcalde de Sincelejo busca revitalizar la Plaza Olaya Herrera, un emblemático lugar deteriorado por conflictos y falta de cuidado, con obras de remodelación para el disfrute ciudadano.
Por: Alexander Marimon Márquez. El alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, quiere hacer un nuevo intento, con la misma idea de los años 70, en el mismo lugar en el que quedaron recuerdos de nuestros antepasados, y poder sentarse con tranquilidad en la plaza Olaya Herrera. Para ello, programa obras de remodelación, con argumentos modernos para que este sitio emblemático de la ciudad sea un escenario recreacional para los sincelejanos, y no un lugar convertido en riñas y conflictos entre quienes ahora lo ocupan con sus ventas ambulantes, como la que ocurrió recientemente, cuando una humilde señora vendedora de jugos, encontró la muerte por la impresión que le produjo una pelea entre su compañero y un vecino de quiosco. Produce grima contemplar las fuentes de agua convertidas en basureros; el atrio de la Catedral receptor de desechos y de las excretas de los habitantes de la calle que convierten todo el espacio en baños públicos y dormitorio nocturno, en medio de toda clase de basura. Llegó la hora, señor alcalde, de tomar las correspondientes medidas para poder recuperar este sitio tradicional y vitrina de la ciudad para propios y extranjeros, si realmente se quiere implementar una fuente de turismo que ayude a recuperar nuestra maltrecha economía y que nos haga sentir orgullosos de este parque bautizado con el nombre de un ilustre expresidente de la República. Esta plaza es un digno homenaje a su nombre para los sincelejanos, que debemos resucitarla y no convertirla en un sitio de riñas como esta hoy por hoy, estoy seguro de que más de uno podemos conformar un frente de solidaridad y cultura ciudadana para evitar que borren su nombre, como han querido hacer hasta los mismos que la utilizan para ventas de comidas y otros productos. Lo que no se conserva y se cuida, sufre el lógico y natural deterioro que produce el paso del tiempo, el mal trato, la falta de amor de los ciudadanos, tantas realizaciones que aún hay que hacer en nuestra plaza Olaya Herrera convertida, hoy por hoy, escenario de riñas, de consumo droga, prostitución y muerte, y en general de enfrentamientos y escándalos a la luz pública entre los mismos que la ocupan. Hay que hacer algo urgente para cuidar y conservar el centro histórico de la ciudad.