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Opinión

¿Qué tal si?

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
21 de diciembre de 2024

Año nuevo, ¿vida nueva? Dejar atrás rituales y enfocarse en el cambio personal es clave. Rompe patrones, asume riesgos y transforma tu realidad.

Por Olga Leonor Hernández Bustamante Nada cambia al pasar a un nuevo año si sigues pensando, sintiendo y actuando igual. De nada sirve quemar el muñeco de año viejo, comerse las 12 uvas, darle la vuelta a la manzana con una maleta o usar ropa interior amarilla, si la esperanza está en que el universo sonría contigo de manera cómplice por haber cumplido con todos los rituales y te otorgue todos los deseos sin que nada cambie en ti. Te sientes cargada (o) cansada (o), pero crees que eso se resuelve mágicamente sin tener que renunciar a algunas cosas o sin ceder el control que mantienes con todo lo que te rodea. Te quejas de tener que hacerlo todo, pero no te permites entregar y ceder a los demás parte de la responsabilidad, temes que los demás no hagan las cosas de la misma manera en que tú lo harías y por eso mejor lo sigues haciendo tu ¿Qué tal si aceptas que perder algo de control, es un precio justo por el que obtienes a cargo tu propio bienestar? Te sientes solo (a). Te gustaría tener un grupo de personas similares a ti, con gustos parecidos, que te motiven a moverte en torno a lo que les apasiona. Pero sigues encerrado, negándote a las invitaciones que te hacen hasta que te dejan de invitar, sentado lejos de las demás personas y metido en el celular mientras estas en los escasos eventos sociales en los que participas. Trabajando todo el tiempo y llenando el tiempo libre de series y reels. ¿Qué tal si te incomodas un poco y empiezas a correr el riesgo de conocer nuevas personas y nuevos contextos? Estas aburrida (o). Quieres mayor independencia y autonomía. Quieres tener una vida distinta a la que llevas, pero sigues entregando a los demás la toma de decisiones. Sigues dejando que te cuiden, que te hagan las cosas, que piensen por ti- ¿Qué tal si corres el riesgo de equivocarte? Te sientes estancado (a). Atrapado en un trabajo que ya no disfrutas. Sintiendo que todos los días son una sucesión de lo mismo, sin chispa, sin brillo, sin pasión. Pero temes lo que hay del otro lado de tu miedo y te anclas al tedio de lo seguro. ¿Qué tal si atraviesas el miedo y descubres el potencial que existe del otro lado? ¿Qué tal si te permites ser la persona que puedes ser? Tienes los últimos días de este año para revisar qué sirve y que no, que quieres más y qué quieres menos. Nada cambia si no decides que eso suceda y no actúas en esa dirección. No basta con querer que algo pase, es necesario hacer que pase, y eso implica esfuerzo y en ocasiones malestar.