
Qué robadera

La falta de políticas claras en Sincelejo dificulta erradicar el hurto, delito que afecta a la ciudadanía. La ineficacia policial y el sistema judicial agravan la crisis, desesperando a los ciudadanos.
Sin una política clara contra la criminalidad, será muy complejo erradicar en Sincelejo el delito de mayor impacto en la ciudadanía, como es el caso del hurto a personas, especialmente. Y es que aunque la Administración municipal y la Policía muestren acciones de choque cuando suceden las cosas, no es suficiente porque ninguna persiste, por el contrario, solo actúan uno o dos días y luego como si nada hubiese pasado. En la capital sucreña este tipo de delitos, impacta demasiado por el mismo ecosistema de movilidad en el que nos encontramos y en el que fundamentalmente la movilización de pasajeros se da en moto, y los delincuentes aprovechan el desorden que se genera para poder escapar cuando cometen sus fechorías. No podemos olvidar que este tipo de delitos son de los más frustrantes para la Fuerza Pública, porque las penalidades, de no tener antecedentes, sencillamente es la casa por cárcel, es decir, volver a delinquir, y el mismo sistema judicial presenta demasiados vicios y poca articulación entre sus actores. En Sincelejo la gente está desesperada por este flagelo, entre otros, y con una Policía agachada será muy difícil ver resultados operacionales positivos como todos lo quieren ver. Lo más preocupante es que se convirtió en una situación sistemática y sin control. Autor: Luis Germán Rubiano Farak.