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Opinión

Protocolo administrativo o salud

Francisco Montes Vergara
Francisco Montes Vergara
Columnista
5 de junio de 2025

Las normas de calidad han invadido al sector de la salud. Por querer controlar y mejorar el servicio hacia los usuarios, se vienen produciendo obstáculos que han llevado a la ineficiencia.

Por Francisco Montes Vergara} Las normas de calidad han invadido al sector de la salud. Por querer controlar y mejorar el servicio hacia los usuarios, se vienen produciendo obstáculos que han llevado a la ineficiencia. Los proyectos presentados en el Congreso para reformar al sector de la salud no pasaron de ser un protagonismo político y un insumo para generar material a los medios y desde luego para armar discusiones inocuas en las redes sociales. La Federación Médica Colombiana nos cuenta que “la historia del sistema de salud colombiano se remonta a la época colonial, cuando la atención médica era proporcionada por los servicios religiosos. Señala la Federación que, en 1915, se creó la Caja Nacional de Previsión Social (Cajanal), ella brindaba atención a los empleados públicos. En 1946, se creó el Instituto Colombiano de Seguros Sociales, que ofrecía el servicio médico a los trabajadores del sector privado. En 1970, fue el Sistema Nacional de Salud (SNS), que buscaba entregar cuidado médico a toda la población. El SNS era un sistema de atención pública, financiado por el Estado”. En palabras de la Federación, “el SNS no logró cumplir con los objetivos, por su baja calidad y no se podía acceder a ella de manera equitativa”. La investigación realizada por la Federación deja ver que, en 1993, se aprobó la Ley 100 de Seguridad Social y se creó el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS). El SGSSS es un sistema de mixto, que combina la atención pública y privada. Han transcurrido 100 años y parece que el tiempo se hubiera congelado. Siguen los mismos inconvenientes en cuanto a la atención. No han desaparecido las filas en los dispensarios y las multitudes esperando una atención. Bien es cierto que ahora existen las plataformas en internet, sin embargo, ello no elimina las filas puesto que también es necesario esperar unos días para que sean aprobadas las solicitudes. Es decir, las filas son digitales. Las tecnologías desarrolladas a través del internet no han completado la solución. Es cierto que en el momento cuando se comenzó lograron avances, pero también es verdad que el cuarto de hora pasó. Por lo tanto, la realidad es que tenemos cuellos de botella que dificultan el servicio. Así las cosas, el tema es de actitud. No de tecnologías y proyectos de ley.