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Opinión

Política, poder y dinero.

Susana Viera
Susana Viera
Columnista
21 de abril de 2024

"House of Cards" revela la seducción del poder y la ambición sin límites. ¿Refleja nuestra política real esta lucha? Descubre las similitudes y diferencias entre la ficción y la realidad.

Por Susana Viera En la serie estadounidense “House of Cards”, cuyo título en español traduce literalmente “castillo de naipes”, un drama político basado en la novela de Michael Dobbs, hay una escena en la que el protagonista Frank Underwood, en uno de sus soliloquios dirigidos directamente a la cámara en primer plano, como aquel que sabe de qué está hablando, dice: “Qué desperdicio de talento, escogió dinero sobre poder. En esta ciudad todos cometen esta equivocación. El dinero es la mansión del nuevo rico que empieza a derrumbarse en diez años, el poder es el edificio de piedra que se sostiene por siglos. No respeto a una persona que no ve la diferencia.” Esta serie, como a las cosas bien hechas y que valen el tiempo invertido, hay que verla. Es irremediable no darle rienda suelta a la imaginación, sobre todo cuando podemos encontrar afinidades incandescentes en el mundo político que nos rodea. Los protagonistas en su lucha implacable por el ascenso al poder utilizan armas silenciosas como el chantaje, la seducción y la ambición. Para esta pareja de esposos la meta es la Casa Blanca, y lo logran sin importar anular deliberadamente cada obstáculo, cada persona, cada opositor, utilizando todas las armas sociales, conyugales, económicas, más allá de cualquier valor o antivalor. Sin pudor, sin temor y sin arrepentimientos. Incluso la muerte de cualquier persona, empresa, sociedad o nombre que representara un peligro para sus fines. No obstante, su protagonista masculino muere no por causa natural, y su esposa asciende al poder. La presidencia es un cargo uninominal, donde no caben dos insaciables ambiciosos. No encuentro en nuestra historia política similitud con ese desenlace, en el que la esposa suceda al finado presidente. Con mi comedida positividad femenina, quizás la explicación pueda estar en que las mujeres aún no igualamos a los hombres en ambición desmedida. Sin embargo, no son pocas las mujeres catapultadas políticamente por sus esposos, que han terminado sepultando a sus cónyuges, por brillantez intelectual superior a la de ellos. La excelencia política no aplica para todas, pero las hay. Es justo anotar que en política las esposas no se caracterizan por escándalos morales, ni judiciales, ni se dispersan como algunos hombres en parranda, ron y jovencitas bonitas, lo que les permite concentrarse mucho más en sus funciones. En la arena política, existen diáfanas diferencias entre las mujeres que se están construyendo y la tradicional forma en que los hombres usan el poder y el dinero… como dijo Frank Underwood, no respeto a una persona que no ve la diferencia.