Política con responsabilidad
Las elecciones son solo un episodio en la política, afirma Carlos Martínez Simahan. En Sucre, se vive un proceso electoral clave, donde las empresas y minorías luchan por el poder, buscando un gobierno responsable.
Por Luis Manuel Espinosa Un político conservador, Carlos Martínez Simahan, decía que las elecciones son simples episodios de la política, ratificando tal vez algo que había dicho antes el fundador del Fascismo italiano, Benito Mussolini, en el sentido, de que las elecciones son lo de menos en política. Y es así. Los procesos electorales son etapas de la democracia, conforme a los cuales, esta basa en sus pilares de consulta la voluntad popular, dado que la democracia es el gobierno del pueblo. Cumplido el mismo, se desata, lo que sería la conducción misma de la sociedad. Por esa razón es importante, dar a conocer los postulados ideológicos de una propuesta, que acogida por los electores o no, tiene vigencia mientras responda a las necesidades de una comunidad. Y esta, que ha considerado internamente su conveniencia momentánea, puede decidir posteriormente su aceptación o rechazo. De ahí, que muchas veces, una ideología cobra interés después de haberse expresado o decantando realmente. En el Departamento de Sucre, se está viviendo un proceso electoral bastante interesante, toda vez, que si bien es cierto, está de por medio una ostentación de poder económico y gubernamental, no es menos cierto que la comunidad está en ascua. Desde siempre, la democracia ha sido meramente formal. Los factores de poder, son los que más inciden en el resultado de las urnas. Cuando un movimiento político, o mejor, un dirigente político, se alza con todos los factores de poder a su favor, su causa casi siempre es la ganadora. Y las gentes, saben percibir claramente estas manifestaciones y se inclinan por lo regular hacía estas tendencias. Pero igualmente, ocurre que también un planteamiento político, acompañado de una personalidad rotunda, puede erigirse en una verdadera alternativa política, sino de inmediato, al menos en el futuro posible. Ahora en Sincé, se presenta la oportunidad de escoger entre varias apuestas políticas, casi todas continuadoras de unas prácticas electorales de vieja data, que tienen expresión en lo que se conoce como empresas electorales; y es que, desde la desaparición de los partidos políticos, sobrevinieron las empresas económicas como sucedáneos de los mismos. Al tiempo que también, han surgido lo que se llaman las minorías organizadas, que son movimientos con identidad propia que obedecen a intereses concretos en defensa de aspectos básicos de la comunidad, como sería la consecución de un hospital de un mejor nivel o el rescate de la cultura y las actividades económicas populares con miras a un turismo sostenible o a la armonización social a través de los jóvenes mediante opciones de nuevas oportunidades laborales, empresariales y de estudio. Esto es política con responsabilidad en consonancia con una agenda para un buen gobierno.