
Pertenecer o encajar

Una mujer construyó una vida para encajar en su familia, sacrificando su bienestar. Descubre la diferencia entre encajar y pertenecer, y cómo esto afecta la identidad.
Por: Olga Leonor Hernández Bustamante Su relación con su familia, estaba marcada por el cumplimiento de expectativas. El mensaje era que ella podía ser extremadamente feliz y tenerlo todo si se acomodaba a las exigencias del día a día o, por el contrario, podía diseñar una vida “de cuadritos” si se empeñaba en llevar la contraria y hacía justo aquello que iba en contravía de lo que su familia esperaba de ella. Era fácil, era cuestión de decidirlo y hacerlo. Sometida contaba con el apoyo y la comprensión, desde lo económico hasta lo afectivo, pero si la sumisión se acababa y osaba expresar una opinión o un punto de vista no necesariamente opuesto, pero tal vez no ajustado a lo esperado, o no respetuoso de la ruta ya marcada, solo iba a ser el blanco de críticas y la causante de una enorme decepción. Así, diseñó una vida que le garantizara pertenecer a su familia. Solo se llevaba la contraria a sí misma, a lo que quería, a su bienestar. Empezó a hacerse daño. Consumía drogas y comía de forma poco tranquila buscando todo el tiempo calmar su ansiedad, callar la voz que le decía que había algo malo en ella, que no le iba a gustar a los demás. Necesitaba esa calma para poder mantener la imagen de hija perfecta. Cualquier error era absurdamente riesgoso, pues estaba en vilo la pertenencia a su hogar. El mensaje que había recibido le decía que estaba en constante evaluación para saber si podía pertenecer. “Yo nunca he podido sentirme parte de mi familia”, es que yo no encajo ahí. De un momento a otro nos dimos cuenta de que había pasado de hablarme acerca de la búsqueda de pertenecer, a mostrarme todo lo que hacía (o dejaba de hacer) en su intento por encajar. Nos desconcertó a ambas. Nos tocó incluso hacer una breve búsqueda en el diccionario. Encontramos lo siguiente: Pertenecer: Formar parte [una persona o una cosa] de un conjunto o grupo. Encajar: Meter una cosa dentro de otra de modo que quede ajustada. Hay palabras y conceptos que aprendemos a usar como si fueran sinónimos, pero no lo son. En ese momento, cuando en la descripción de su experiencia, comprendimos que todo lo que hacía era encajar, como una pieza de rompecabezas en un lugar fijado previamente, sin forma de cambiar o de organizarse distinto. Encajar no es pertenecer, meterse y ajustarse a las reglas y normas de un lugar, no significa pertenecer a este. ¿Cuántas veces no haremos intentos por encajar pensando que así podemos pertenecer? Encajar implica en muchas ocasiones abandonar lo que somos para poder ajustarnos a las condiciones que nos reciben. Pertenecer implica saberse parte de un lugar, aceptado y reconocido con todo lo que soy, así esto se aparte de las expectativas.