
Perdió Sincelejo

Las elecciones del 29 de octubre revelan perdedores clave: el presidente Petro, la casa Gómez Martínez y, principalmente, la ciudad de Sincelejo. Analizamos las razones detrás de esta derrota.
Por Ángel Torres Hernández De las elecciones del 29 de octubre se coligen tres grandes perdedores: Primero, el presidente Petro y su progresismo que parece más en campaña que en el ejercicio del poder soberano, pierde en las principales ciudades del país, especialmente Bogotá y Medellín con sus más cercanos escuderos; en segundo lugar, la casa Gómez Martínez que aun eligiendo dos concejales, hizo una gran apuesta y terminó perdiendo la Alcaldía de Sincelejo; y tercero, sin dudas, la gran perdedora es la ciudad de Sincelejo. La Constitución Política de 1991 fue cimentada bajo el principio de un Estado centralista con autonomía de las entidades territoriales, no obstante, la autonomía de los departamentos y municipios es financieramente nula o apenas subsisten con sus fuentes endógenas porque el grueso de los recursos se maniobra desde el nivel central a beneplácito del gobernante de turno. Luego entonces, perdió Sincelejo porque rechazando al primo de la primera dama, desechó la oportunidad de tener entrada directa a palacio y así apalancar el financiamiento de proyectos de gran impacto que le cambien la cara a la ciudad, tal y como como sucedió con Barranquilla, Montería y Valledupar, ciudades que deben su desarrollo gracias a la inversión del gobierno central y que con creces nos superan. Perdió Sincelejo, porque le entregamos la gobernación de Sucre a la prohijada del mandatario actual, quien se dio el lujo de ser el gobernante departamental que menos ha invertido en la ciudad capital en infraestructura, solamente por no tener feeling con el alcalde municipal, como si eso fuera criterio para desprenderse de su función más elemental, cual es, la de servir a la comunidad, pero antepuso sus egos e intereses personales. Perdió Sincelejo por laurear a un gobernante que jamás mostró interés alguno por nuestra ciudad, Sincelejo pierde porque no mostró sentido de pertenencia al escoger nuevamente para la gobernación a un grupo político que tiene muy poco interés por la ciudad. Perdió Sincelejo porque eligió como alcalde al político más cuestionado en la historia de la ciudad y que él mismo es consciente y reconoce las altas probabilidades de no terminar su mandato por todas las investigaciones que carga. Además, perdió la ciudad porque reeligió prácticamente el mismo concejo, sea a nombre propio o en cuerpo ajeno. Deseo lo mejor a la ciudad y que los mandatarios alcancen sus metas, querer lo contrario sería insensatez, empero, ante tanta evidencia empírica no hay duda que la gran derrotada en estas elecciones fue la ciudad de Sincelejo.