
Pedagogos en la historia

En Sincelejo, entre 1915 y 1925, florecieron instituciones educativas clave. Destacan el Colegio Público para Varones, dirigido por Aquilino Lino Palomino, y el colegio privado de José Yances Mutis.
Por Aníbal Paternina Padilla Entre los años 1915 y 1925, además del denominado Colegio Mixto, dirigido por la profesora Silvia Gómez Recuero, existía en Sincelejo el “Colegio Público para Varones” que dirigió por algún tiempo el insigne pedagogo momposino Aquilino Lino Palomino. De él formó parte el educador y poeta sincelejano José Ángel Blanco Tamara. Para estos mismos años, don José Yances Mutis cartagenero pone en marcha su colegio privado con mucho éxito. El Benemérito educador y escritor fue el primero que ideó y realizó una excursión, llevando a los alumnos a Cartagena, ocupando una chiva como antes y aún se conocen los buses de escalera. Recordamos a Antonio Lenis, otro distinguido guía de estudiantes, escritor y novelista payanés, exiliado en Centroamérica a consecuencia de la Guerra Civil colombiana de los Mil días. Escribió “Selvas y Pampas”, en donde narra interesantes pasajes de aquellos sucesos. En nuestra tierra ejerció siempre la docencia, enseñando a muchas generaciones; fundador y rector del Instituto Moderno en 1920. Años antes, en compañía de los institutores Julio Torrente y Samuel González Tapia había formado el Instituto Unido. Antonio Lenis fue condiscípulo del poeta Guillermo Valencia. En Sincelejo formó hogar con la dama de esta tierra Francia Villalba, de cuya Unión nacieron Bertilda, Marina, Oneida y Guillermo. La familia Lenis Villalba habitó siempre su caserón de palma en la calle La Pajuela, al lado del Club la Selva recientemente demolido, distinguidos sincelejanos han reconocido los méritos del profesor Lenis, como Rafael Vergara Tamara, su alumno quién como gobernador de Bolívar en la década de los años 60 fundó en 1963 el colegio que lleva el nombre del afamado educador venido de Popayán pero que se quedó por siempre en nuestro pueblo, hasta su muerte en 1954. Sus restos reposan en el cementerio de la calle 20. Conjuntamente con la obra educativa de Antonio Lenis, también la juventud femenina de aquellos años recibió esmerada educación de parte de las hermanas Dominga y Lapaz Ruiz, cuyo colegio quedaba en una de las esquinas de la plaza central en una casa de tabla que se mantenía a la altura del nivel de la calle del frente. Las tres primeras décadas del siglo XX contaron con muchas y otras personalidades educativas, Como Samuel González y su hija Julieta, cuya preocupación se centró en la juventud femenina a la que brindó sistemas de formación hacia la moral y dignidad humana.