Cargando indicadores...
Sucre Logo
Imagen del artículo
Opinión

Papá Roberto

Selma Samur de Heenan
Selma Samur de Heenan
Columnista
20 de octubre de 2024

Mañana se celebra el 80 cumpleaños de Roberto, figura pública destacada por su labor como juez, alcalde y gobernador. Su legado incluye obras y enseñanzas que perduran en la memoria familiar.

Por Selma Samur de Heenan Mañana 21 de octubre, hará ochenta años que nació, aquí en Sincelejo, mi padre Roberto, ampliamente conocido por su trayectoria en la vida pública, iniciada poco después de su grado de abogado, cuando fue nombrado Juez Penal y Juez Civil de Sincelejo, luego alcalde de Sincelejo, secretario de Hacienda Departamental, gobernador de Sucre, funcionario de la Registraduría del Estado Civil y docente universitario durante veinte años, en cuyos interregnos ejerció su profesión, para lo cual fue cofundador de la prestigiosa firma de Abogados Asociados. En el ejercicio de aquellas funciones demostró que su motivación era la primacía del bien general sobre el particular, y que la gerencia de lo público es una responsabilidad enorme de la que debe rendirse cuentas claras. Lástima que su talento para gobernar hubiera sido truncado por las componendas políticas propias del sistema, pues impidieron que un hombre honesto e inteligente, hubiera contado con más tiempo para desarrollar su potencial emprendedor en beneficio de la comunidad. Sin embargo, en sus escasos seis meses en la alcaldía, logró una importante renovación urbanística, y en apenas dieciocho meses en la gobernación, dejó, al menos, una obra en cada municipio, y muchas en Sincelejo, entre ellas la imponente sede de la gobernación. Conservo claros en mi memoria, hermosos episodios de nuestra vida familiar. En todos ellos estuvo implícito el propósito de guiar, enseñar o corregir. Sus consejos enérgicos, entendidos entonces como truenos, ahora los valoro como sabios y prudentes. Algunos conocen la faceta pública que mencioné, y pocos, la del hombre cotidiano, en el que, detrás de un rostro adusto, brota un alma transparente, amable, jovial y servicial, abierto al desinteresado consejo en asuntos jurídicos, familiares y políticos. En las tertulias, flota su sentido del humor, distante de la simpleza de lo evidente, más propio de la agudeza de lo sutil, y de ese ingenio que ha sabido trasmitir, además, en más de mil columnas en este mismo diario, y en al menos, una docena de libros de cuentos y novelas de corte universal, en los que se confirma la condición del buen escritor. Papá, tus cinco hijos, once nietos y diez bisnietos, te ofrecemos estas palabras, y renovamos nuestras gracias a Dios por tu vida, por tus enseñanzas y por la oportunidad de estar hoy en torno tuyo, agradeciéndote por todo y celebrando tu cumpleaños. DIOS TE BENDIGA