
Omar Geles, una estrella que se apagó

La música colombiana lamenta la muerte de Omar Geles, figura clave del vallenato. Acordeonista, compositor y productor, su partida deja un vacío en la escena musical.
Por Raymond Gomes-Cásseres La muerte inesperada del multifacético músico Omar Geles Suarez, el pasado 21 de mayo, es un duro golpe para la música colombiana sobre todo para el vallenato tradicional (aunque él era de los pocos compositores que se estaban adaptando a la música de los cantantes de hoy). Ya lo dijo Silvestre Dangond que su ausencia se va a sentir en el corto plazo en el vallenato, y otros músicos importantes también han expresado que Colombia no sabe lo que acaba de perder. Acordeonista, compositor, productor, arreglista, cantante, padrino de muchos cantantes jóvenes, toda una gama de virtudes difícil de encontrar en una sola persona. Y un ser humano sin igual. Apoyo de su familia. Buen hijo, buen padre, buen hermano, buen esposo. Genio al fin. Nacido el 15 de febrero de 1967, en Mahates, Bolívar, recibió su formación musical en Valledupar, ciudad adonde llegó muy niño. Desde los cinco años aprende a tocar el acordeón, convirtiéndose en el Rey Vallenato Infantil, Rey Vallenato Aficionado en 1987, Rey de Reyes en la misma categoría y Rey Vallenato Profesional en 1989. Fundador del grupo musical Los Diablitos en compañía de Miguel Morales, con quien consigue innumerables éxitos. Luego de unos años se une con Jesús Manuel y posteriormente con Alex Manga y continúan los éxitos. Al momento de su fallecimiento conformaba el grupo La Gente de Omar Geles. Se descubre como compositor después de tener 13 años de tocar el acordeón con la canción Te esperaré dedicada a su primera esposa Liliana Carrillo, todo un éxito en la voz de Miguel Morales. Le siguen a esta un ramillete de composiciones hermosas como Historia, Mi amor por ella, A blanco y negro, Cuatro rosas, El amor más grande del planeta, La falla fue tuya, Como le pago a mi Dios, Ya tengo quien me quiera, Por querer olvidarte, Tarde lo conocí, y la más conocida de todas ellas, Los caminos de la vida, éxito internacional. Para nadie es un secreto ya que el vallenato tradicional actualmente está en crisis, está sufriendo los estertores de una muerte anunciada por la evolución natural que se da en las sociedades. Al cambiar el entorno que rodea a las nuevas generaciones- aparición de tecnologías que permiten mayores conocimientos e información y el desarrollo de las redes sociales, etc, - también cambia el arte, la música de los nuevos compositores y más aún cuando hay cambios en la distribución de la población en Colombia: en el ayer de mayoría rural, hoy de mayoría urbana. El arte de cada generación es distinto. Hoy los artistas, los compositores actuales tienen la influencia de la champeta, del reggaetón, del pop, de la música metálica, del rock, etc, y por ende sus creaciones tienen sonidos estridentes, bailes energizados, muy distantes de los sonidos apacibles, de la poesía que una generación de compositores de extracción provinciana le imprimió al vallenato tradicional. Aparece la Nueva Ola, impulsada por Kaleth Morales, y seguida por cantantes como Peter Manjarrez, Martin Elías, Silvestre Dangond y los de la última generación Ana del Castillo, Diego Daza, El Mono Zabaleta, Rafa Pérez. Y esto lo había entendido perfectamente Omar Geles. Era el músico que más se había adaptado a este nuevo estilo. Por eso su desaparición es el más grande golpe para el vallenato actual. Se ha apagado la más grande estrella del firmamento vallenato.