
Ojo a las artimañas oficiales

Una de las estrategias del presidente Petro para tratar de justificar su mal gobierno, ha sido clara: expide decretos, resoluciones y presenta ante el Congreso iniciativas que violan la Constitución y la ley y cuando las Cortes se las tumban y en el Legislativo no se las aprueban porque no pueden darle vía libre a actos inconstitucionales e ilegales, entonces Petro sale a decir que no ha podido cumplir sus promesas de campaña porque no lo han dejado gobernar y de ahí su falta de ejecutorias en beneficio de la gente.
Una de las estrategias del presidente Petro para tratar de justificar su mal gobierno, ha sido clara: expide decretos, resoluciones y presenta ante el Congreso iniciativas que violan la Constitución y la ley y cuando las Cortes se las tumban y en el Legislativo no se las aprueban porque no pueden darle vía libre a actos inconstitucionales e ilegales, entonces Petro sale a decir que no ha podido cumplir sus promesas de campaña porque no lo han dejado gobernar y de ahí su falta de ejecutorias en beneficio de la gente. Naturalmente, esta artimaña del mandatario nacional ha contado siempre con la complicidad del fanatismo petrista que una vez Petro sale con su narrativa fundamentada en la falacia, inmediatamente le hacen eco y la divulgan febrilmente pues para esos fanáticos todo lo que dice Petro es la verdad revelada, como si fuera el nuevo mesías, engañando incautos y torciendo la voluntad de quienes son débiles en su capacidad de análisis y discernimiento. Sin embargo, los colombianos que no tragan entero y perciben lo que dice Petro con beneficio de inventario, se dan cuenta en el acto, sin necesidad de esfuerzo alguno, que lo que afirma como real e irrefutable carece de certeza y se puede ver a leguas su carácter mañoso, de lo cual es experto, sustentando falacias con argumentos tan deleznables que no resisten el menor examen desprevenido y con asidero en la verdad. Desafortunadamente, son muchos los que caen en las argucias petristas y de ahí su favorabilidad en las encuestas que efectivamente endosa al candidato Iván Cepeda, heredero de su régimen tan desastroso para Colombia. Toca entonces a quienes no se dejan embaucar por las falacias del petrismo y, por el contrario, se caracterizan por la templanza de su carácter y de la claridad en su entendimiento, convertirse en defensores de la verdad con espíritu indomeñable, para que la justicia brille en el espectro político colombiano y con coraje y valentía evitar que más compatriotas caigan en la patraña que se ha urdido desde lo alto del poder, para seguir aherrojando la conciencia de la ciudadanía colombiana y convertir a nuestra patria en cuna de regímenes tan nefastos como los que se apoltronaron en Venezuela, Cuba y Nicaragua, con su carga de desgracias para sus poblaciones y de ignominia para los sistemas democráticos.