
Nuestros artistas en la historia

Hoy queremos enaltecer a una grandiosa figura artística sincelejana como Fortunato Chadid Jattin (Fortu), en cuya obra musical están revelados infinidades de anécdotas, pasajes románticos, y retratos del paisaje...
Por Aníbal Paternina Padilla Hoy queremos enaltecer a una grandiosa figura artística sincelejana como Fortunato Chadid Jattin (Fortu), en cuya obra musical están revelados infinidades de anécdotas, pasajes románticos, y retratos del paisaje y la gente de nuestra Sabana. Conocimos a Fortu como maestro de la creatividad musical, concibiendo también el prototipo del hombre, jocoso y con muchas inventivas para la supervivencia que con su musa logró cautivar la bohemia de amigos y contertulios que se nutrieron de sus melodías que brotaban de su piano, bandoneón y guitarra que siempre ejecutó con dulzura y donaire para acompañar a su inconfundible voz de tenor. Fortu nació el 9 de noviembre de 1929 en el hogar de sus padres Abdala Chadid y Lola Jattin, caracterizándose desde muy temprana edad por sus inquietudes musicales, vocación familiar que compartió con sus hermanos Miguel, Elvia, Neila, Catalina y Gabriel.Por algún tiempo hizo parte del Conservatorio de música de Ibagué. Docente de la escuela de Bellas Artes de Sincelejo y del Liceo Bolívar. Su obra musical quedó esparcida en el mundo y en el corazón de los sucreños con reconocidos temas como Esperma y ron, Cumbia sincelejana, Bolero sin tema, Circo de toros, Tolú, Tango uno, Isla de Tintipán, Turco astronauta, Porro a sucre y su obra inmortal el bello Himno del departamento de Sucre. Fortunato fundó su famosa agrupación musical Los Guacharacos que compartió con sus compañeros Eduardo Name, Salín Guerra Jairo, Donaldo Vergara y el Quecho Quesep. Sean extensivas estas palabras para su compañera de hogar doña Amira Patrón junto con sus hijos José Gerardo, Margarita Rosa, Fanny, Jaime, hoy como seguidores y defensores de nuestra música y sabedores de su historia artística no tenemos más que recordar con respeto y entusiasmo la obra del gran Fortunato Chadid Jattin quien partió a la eternidad el 9 de octubre de 1990.