
Nobel a la falsa paz

Un diputado noruego nomina al presidente colombiano al Nobel, desatando controversia. En medio de crisis, inseguridad y escándalos, la nominación genera indignación por la situación actual del país.
Por Silverio Herrera No hemos terminado de asimilar el premio Nobel inmerecido de Santos cuando un ilustre diputado noruego nomina a esta dignidad al actual presidente de los colombianos. ¿Chiste de mal gusto o afrenta a un país en crisis? Colombia aún no ha olvidado los miles de víctimas del M-19, las de la primera línea durante el falso estallido social que él mismo promovió desde antes y que tanto ha defendido desde el momento de su posesión. Un país donde a sus fuerzas militares y policías han sido humilladas, con una inseguridad desbordada, tanto en lo urbano como en lo rural, ahogado en más de 300.000 hectáreas de coca, donde han sido asesinados más de 200 líderes sociales desde el 2023, donde las FARC, el ELN, el Clan del Golfo, carteles mexicanos, venezolanos, ecuatorianos y paraguayos han sembrado error y muerte. Esto es una ofensa al pueblo colombiano; a menos, que ahora, los premios se les otorguen a las intenciones, no a los hechos u obras reales de las personas. El mal llamado gobierno del cambio, ha estado inmerso en un sinnúmero de escándalos desde que llegó a la Casa de Nariño, lo que generó el supuesto robo a Laura Sarabia, las interceptaciones ilegales de la niñera, los audios del embajador Benedetti, corroborados luego por el proceso por el cual hoy está preso Nicolás y Daisury, unos más otros menos. En anteriores gobiernos hubo escándalos, pero el presente ya los supera a todos. Ahora bien, sin dejar de mencionar la reciente destitución del canciller por parte de la Procuraduría ante el caso de los pasaportes. la gran mayoría de su gabinete ha tenido un negativo protagonismo en cada escándalo. Minas, Justicia, Defensa... Bueno, quizás ya lo entendió; acaba de pedir la renuncia protocolaria a todo su gabinete. Esperamos que el remedio no sea peor que la enfermedad. solo por recordar los relevos en Hacienda y Minas. No hay zonas en el país donde la seguridad no esté desmejorada, y para colmo hay lugares en los que han retirado la presencia de la Fuerza Pública, dejando a la población a merced de los bandidos. Es un rosario de cosas negativas. No es algo que me alegra, pero me duele, quiero lo mejor para mi país. Colombia no merece vivir esta situación. Entonces, vuelvo a preguntar, ¿cuáles son los méritos para esta postulación? Deberíamos invitar al ilustre diputado noruego para que venga a Colombia, quizás al ver directamente el caos en el cual nos encontramos, desista de tan absurda postulación. Y ahora sin solucionar los problemas del país, se ha comprado peleas internacionales. Cordura y coherencia, por favor.