
No juguemos con la incertidumbre

Todos conocemos lo que significa aprovechar una oportunidad que tal vez nunca más se repita. Todos, alguna vez en la vida hemos errado en una decisión y tenido que pagar las consecuencias de la inconsciencia o falta de claridad que nos falló en el momento oportuno.
Todos conocemos lo que significa aprovechar una oportunidad que tal vez nunca más se repita. Todos, alguna vez en la vida hemos errado en una decisión y tenido que pagar las consecuencias de la inconsciencia o falta de claridad que nos falló en el momento oportuno. Todos hemos tenido que reconocer en cualquier momento que somos proclives a equivocarnos y que el camino de restauración de lo perdido conlleva mucho desgaste y tristeza. Que lo malogrado es casi imposible de recuperar. Nada es perfecto, pero una buena intención nacida del corazón puede ser la solución que se necesita, en contravía de la inconsciencia y la beligerancia. Todo tiene un principio y un final ¡Todo! Una deliciosa degustación, un viaje, una celebración, la juventud, un cargo laboral, un periodo de mando, una cosecha, la vida misma… Nada es para siempre. ¿Por qué insistimos en los mismos errores de pasado? Está demostrado que la imposición y las mentiras son caminos fallidos. ¿Por qué volver recorrer el camino desgastado de la violencia, las armas y las guerras que solo dejó de herencia: traumas, dolor, destrucción y muertes injustas? ¡No puede ser que sigamos en una rueda sinfín dándole el bastón de mando a los violentos sea cual fuere su color político! En esta época en que miramos todo a través de los lentes de la política, lo que pedimos a los candidatos a la presidencia de Colombia es osadía, inteligencia emocional, amor de patria, menos ego y más generosidad con el país. Estamos cansados de la división absurda entre amigos, vecinos y hasta hermanos por seguir a otras personas que solo conocemos por su discurso. En las decisiones humanas requerimos entereza y desapego, a veces renuncias o el retraso de un sueño esperado. Los colombianos debemos tomar buenas decisiones, amamos el progreso, el esfuerzo, las sonrisas y la vida. Forjamos desarrollo a través del trabajo y arrojo, y no queremos tener que volver a comenzar de cero. El futuro empieza en el pasado. Solo recogeremos vida si sembramos con amor, pero al parecer hemos perdido el significado de esa hermosa semilla, y nos ha tocado recoger frutos que no nutren, porque no llenan el corazón. Que lo que nos inspire hoy sea el impulso de un país libre, y no el saldo bancario positivo a favor de unos pocos. Ganancias mal habidas, tarde o temprano pasan factura.