Cargando indicadores...
Sucre Logo
Imagen del artículo
Opinión

Mujeres que aman solas: cuando das todo y recibes poco

Tatiana Valeta Lambraño
Tatiana Valeta Lambraño
Columnista
22 de mayo de 2026

Hay mujeres que no están solas, pero se sienten solas. Están con alguien, tienen una historia, han vivido muchas cosas juntas, pero en el fondo sienten que algo no está bien. Y duele aceptarlo: estás dando más de lo que recibes.

Hay mujeres que no están solas, pero se sienten solas. Están con alguien, tienen una historia, han vivido muchas cosas juntas, pero en el fondo sienten que algo no está bien. Y duele aceptarlo: estás dando más de lo que recibes. Son mujeres que aman de verdad, que están pendientes, que cuidan, que hacen todo por su hogar y por su pareja. Mujeres que luchan, que no se rinden fácil. Pero también son mujeres que, en silencio, se van cansando, porque amar así, sin recibir lo mismo, cansa el corazón. Hace poco, una mujer me dijo: “yo hago todo, pero siento que si dejo de hacerlo, esto se acaba”. Y otra me confesó: “yo lo amo, pero me siento sola estando con él”. Esa es la realidad de muchas mujeres hoy: están con alguien, pero por dentro se sienten solas. Tal vez a ti también te pasa. Quieres hablar, compartir, sentirte cerca, pero el otro no responde igual. Das tiempo, cariño y atención, pero recibes distancia, indiferencia o casi nada. Entonces empiezas a preguntarte: “¿será que estoy pidiendo mucho?”, “¿será que me toca conformarme?”, “¿será que todas las relaciones son así?”. Pero no. Amar no debería doler todo el tiempo, ni ser solo de un lado. El amor de verdad es de dos: es cuidarse, buscarse y apoyarse. Cuando una mujer ama sola, empieza a cambiar por dentro sin darse cuenta. Se queda callada para evitar problemas, aguanta cosas que le duelen y se acostumbra a lo poco, esperando que algún día todo cambie. Poco a poco, se va conformando con menos de lo que merece. Y escúchame bien: no es que tú no valgas, no es que estés pidiendo mucho. Es que estás dando en un lugar donde no te están dando igual. Eso no te hace débil, pero sí es una señal para despertar. Porque el amor no se ruega, no se obliga, no lo puede sostener una sola persona. El amor de verdad se construye entre dos. Por eso hoy quiero dejarte una pregunta sencilla, pero muy importante: ¿te están amando como tú amas o solo eres tú la que está sosteniendo todo? No es para que tomes decisiones a la carrera, sino para que seas sincera contigo, mires lo que sientes y dejes de acostumbrarte a vivir cansada por dentro. Porque amar no debería vaciarte. Amar debería hacerte sentir bien. Y si hoy no te sientes así, tal vez no necesitas dar más; tal vez necesitas empezar a pensar más en ti.