
Muerte del caudillo, 77 años

Hoy se conmemoran 77 años del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, emblemático líder liberal colombiano. Su legado como abogado y político aún resuena en la historia del país.
Por Aníbal Paternina Padilla Se cumplen hoy 77 años de la muerte del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, ocurrida en las calles de Bogotá en 1948. En la misma ciudad había nacido el 23 de enero de 1898. Abogado de la Universidad Nacional en 1924 y doctor en jurisprudencia de la Real Universidad de Roma en 1927 donde obtuvo mención académica “Magna Cum Laude”. Representante a la Cámara; Rector de la Universidad Libre, organizador del Movimiento de Orientación Popular Socialista, designado a la Presidencia de la República, Alcalde de Bogotá, miembro de La Academia Colombiana de Jurisprudencia, Miembro de la Comisión Redactora de los Códigos Penal y de Procedimiento Penal, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ministro de Educación y Trabajo, candidato presidencial, jefe único del Partido Liberal, etc. Gaitán ha sido el eximio penalista de la historia de Colombia, cultura, erudición, conocimiento profundo del Derecho, junto a la magia de la palabra convertía cada defensa suya en un espectáculo de la inteligencia. Si en el parlamento o en la plaza pública magnetizaba las multitudes, en el foro desentrañaba los secretos adsconditos del alma humana. Doblegaba con un mar de espejismos a sus contenedores y no podían sus tesis ser debatidas por los agentes del Ministerio Público, a la vez que los jueces le daban la razón. Solo la presencia de Gaitán en la tribuna jurídica era garantía para el triunfo, y algo grato para él, por algunas defensas de cuidadoso estudio no cobraba un solo centavo, tal su amor por la justicia. En esta luctuosa fecha de su asesinato recordamos dos de sus actuaciones más significativas: la primera el caso de Jorge Zawadzki, conocido como el Proceso del Siglo, debido a la personalidad de los protagonistas. La segunda apoderando al Teniente Jesús María Cortéz, absuelto en la madrugada del 9 de abril de 1948. Poco después, tres disparos de revólver hechos por Juan Roa Sierra a la 1:15 minutos de la tarde del viernes nueve de abril de 1948 produjeron la muerte del gran líder colombiano, lo que desencadenó la histórica revolución del pueblo adolorido. Pasará muchos años y como después de estos 77, permanecerá vivo su nombre, su gesto, su pensamiento y recordar su grito ¡Por la restauración moral de Colombia… a la carga!